El partido necesitó doce tiros desde los once metros para el desenlace. Ingleses y suizos marcaron los cinco de la tanda inicial, Eric Dier transformó el sexto de Inglaterra y después, Josip Drmic falló para Suiza, que acabó cuarta. Los penaltis premiaron al final al conjunto que más apostó por la victoria.

El cuadro de Gareth Southgate, que introdujo varias novedades en su once en relación al choque de semifinales contra Holanda, mostró, aparentemente, más ambición por cerrar su participación con victoria. De hecho, a los tres minutos Harry Kane, que salió de inicio en esta ocasión y no desde el banquillo como contra el cuadro neerlandés, envió un tiro al larguero.

Después, antes del cuarto de hora, Raheem Sterling estuvo a punto de marcar, pero Yann Sommer realizó una buena intervención. Antes del descanso, fue Dele Alli el que desperdició una clara ocasión para abrir el marcador con un cabezazo dentro del área que se marchó un poco alto.

Suiza procuró cambiar tras el descanso. Granit Xhaka protagonizó la primera amenaza helvética, que atajó Jordan Pickford. Marcó Inglaterra a seis minutos del final. Fue por medio de Callum Wilson, que aprovechó un rebote dentro del área. Sin embargo, el VAR advirtió al árbitro, que anuló el tanto.

En la prórroga quedó en evidencia la falta de acierto de Inglaterra, que dispuso de dos buenas ocasiones de gol, ambas en las botas de Sterling. En la primera firmó un buen disparo que detuvo el portero y en la segunda, en el minuto 117, en un golpe franco, estrelló el balón en el larguero. El duelo se resolvió en los penaltis.

Solo falló Jospi Drmic, en el duodécimo lanzamiento. Suiza había marcado cinco por medio de Steven Zuber, Granit Xhaka, Manuel Akanji, Kevin Mbabu y Fabian Schaer. Inglaterra no falló ninguno: Harry Maguire, Ross Barkley, Jadon Sancho, Raheem Sterling, Jordan Pickford y Eric Dier.