La España futbolera
El fichaje histórico de Florentino en el 2000: la llegada de Figo al Real Madrid fue tal traición para el Barça que terminó con una cabeza de cochinillo en el campo
¿Por qué es importante? Con las elecciones a la Presidencia del Real Madrid en auge, es más que necesario recordar aquel verano que se convirtió en historia del fútbol.

Resumen IA supervisado
En el año 2000, Luis Figo se convirtió en la promesa electoral de Florentino Pérez, pasando en solo 13 días de ser estrella del Barça a jugador del Real Madrid. Su presentación en el Bernabéu conmocionó al mundo del deporte, generando una mezcla de emociones entre gritos, lamentos y felicitaciones. La afición culé inicialmente negó la posibilidad del fichaje, pensando que era un farol de Florentino. Sin embargo, el día de la votación, Figo se vistió de blanco, lo que fue visto como una traición en Barcelona. Su regreso al Camp Nou con la camiseta merengue desató una histórica pitada y una intensa rivalidad.
* Resumen supervisado por periodistas.
Luis Figo fue la promesa electoral de Florentino Pérez en el año 2000. En 13 días, se convirtió en jugador del Madrid y fue presentado en el Bernabéu protagonizando una imagen para la historia que convulsionó el deporte mundial. Y es que Figo había pasado de ser estrella del Barça a estrella del Madrid y posar con su nuevo presidente. El impacto se vivió con verdadera pasión, porque hubo de todo: gritos, lamentos, sonrisas, felicitaciones y también vaciles.
Una historia que, como sucede en cualquier shock, arrancó con una fase de negación. Eran los culés quienes no se lo querían creer, hablando de que lo de Florentino había sido un farol. De hecho, la noticia era tan bestia que hasta los madridistas fueron muy cautos a la hora de celebrar el fichaje. Cabe recordar que Figo era el mejor jugador del mundo en ese momento.
A medida que se acercaba el día de la votación para elegir nuevo presidente al frente del Real Madrid, en Barcelona comenzaron los nervios, pues todos dudaban de si Florentino ya tenía firmado a Figo. Un nerviosismo en la Ciudad Condal que en la capital gustaba. Nadie se atrevía a apostar lo que podría pasar.
El gran día llegó y Figo se vistió de blanco, consumándose, a ojos de los culés, toda una traición. Un odio que salió a la luz el día que Figo regresó al Camp Nou, pero ataviado con la camiseta merengue, generando una pitada histórica. Situación que terminó con una cabeza de cochinillo y una botella de JB sobre el campo.
Una rabia contenida de los más culés que no dudaron en representar con una pancarta en la que se podía leer 'Los que antes te quisimos... siempre te odiaremos'. Un lema también que queda para la historia como aquel verano del 2000 que pudo vivir la España más futbolera.