El que fuera jugador de la cantera del Fulham, Max Noble, ha denunciado que sufrió casos de abusos y racismo durante su etapa en el conjunto londinense.

Tras su denuncia, se le han sumado otras 150 personas que han padecido casos similares en diferentes categorías inferiores de equipos de Reino Unido.

Max ha declarado que fue víctima de una extorsión por por parte del club cuando le obligaron a contratar a un representante bajo la amenaza de expulsión.

Además, ha mencionado que tuvo que lidiar con abusos racistas y malos tratos.

"No nos permitían almorzar en el comedor, así que nos hicieron sentarnos en ese sucio vestuario después de que todos lo hubieran usado. Había barro por todas partes y simplemente ponían sándwiches en una bandeja en el suelo para que comiéramos. Eso pasó durante dos meses. Tenía depresión y ansiedad, todo ese trauma casi me mata. Me deprimí mucho. Me volví tan recluso que no quería hablar con ninguno de mis amigos", expresa el futbolista galés al medio 'The i'.

 

A él se han sumado otros 150 personas que han padecido casos similares, según el citado medio. El que fuera juvenil del equipo de Londres alega que el fútbol base está desprotegido.

"Si sacas a un niño de la escuela le debes cuidados posteriores. No puedes prometerles el mundo y luego ignorarlos cuando están deprimidos o están pasando por lo que yo tuve que pasar. No le deseo eso a nadie. El sistema de academias está fallando, se puede ver solo por los números, está fallando por completo", declara el actual jugador del Tooting Mithcam FC.

El Fulham ha querido tomar cartas en el asunto tras las graves acusaciones y ha abierto una investigación. Desde el club se muestran tajantes con las conductas racistas.

"Condenamos el acoso, el racismo y la discriminación en cualquier forma y trabajamos duro para asegurarnos de que no tengan lugar aquí. El club investigará los reclamos históricos y se pondrá en contacto con todas las partes relevantes", dicen en un comunicado.