Ajustarse bien la mascarilla es fundamental. Ahora bien, el problema radica en que, en la gran mayoría de ocasiones, la ciudadanía se conforma con que no se le caiga de la cara. Pero nada más lejos de la realidad: tal y como explica el profesor José Luis Jiménez, químico de la Universidad de Colorado, en Estados Unidos, el virus es capaz de aprovecharse de los huecos más minúsculos.

"Para filtrar aerosoles, necesitamos calidad en el filtro y el ajuste de la mascarilla en la cara. Porque si hay huecos entre cara y mascarilla, al aire le es mas fácil salir por ellos. Un hueco del 2% del área de la mascarilla deja pasar el 50% del aire sin filtrar", advierte en su cuenta de Twitter.

En este sentido, Jiménez ha recopilado multitud de estudios en los que se habla de los tres tipos de transmisión de la enfermedad (inhalación de aerosoles, spray de gotas y tocar superficies contaminadas). Y también especifica cómo se relacionan las mascarillas con este tipo de contagios. Por ejemplo, en el segundo caso (cuando al hablar 'disparamos' saliva con el virus) no es necesaria una mascarilla que esté bien ajustada o que sea de alta calidad. Aun así, el problema está en las otras vías: ahí es fundamental saber cómo colocarse la protección.

En este sentido, el experto destaca el vídeo de la Universidad Tecnológica de Delft (Países Bajos), que muestra lo que pasa con el aire exhalado cuando la mascarilla quirúrgica o higiénica reutilizable no se ajusta bien a la cara:

 

Como se aprecia en las imágenes, buena parte del aire sin filtrar se escapa por los laterales. "Por huecos que nos parecen pequeños pasa la mitad de aire sin filtrar", insiste Jiménez, que destaca cómo en el vídeo se observan dichas "fugas".

En este sentido, un estudio de Singapur destacó que solo el 13% de las personas es capaz de colocarse bien las mascarillas N95 (muy parecidas a las FFP2): "Es difícil conseguir buen ajuste, sobre todo en la nariz. Hay que trabajar bastante y ajustarse el hierro de la nariz muy bien para que selle de verdad", sentencia el experto.

¿Cómo ajustar bien la mascarilla? Los consejos de Harvard

El profesor Joseph G. Allen, director del programa Healthy Buildings en la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, también advierte de que el ajuste de la mascarilla es fundamental. Y, en este sentido, da algunos consejos para evitar que ocurra lo que denunciaba Jiménez.

De este modo, el especialista recomienda que, cada vez que nos pongamos una mascarilla, verifiquemos que queda sellada. ¿Cómo? "Pon tus manos sobre la mascarilla para bloquear el aire y exhala suavemente. No deberías sentir aire saliendo por un lado lado o hacia arriba hacia tus ojos", explica.

A continuación, aconseja mover la cabeza de un lado a otro y en círculo para asegurarnos de que la mascarilla no se mueve de su sitio. Finalmente, Allen recomienda un último truco para cerciorarnos de la colocación del objeto: leer un pasaje de texto para comprobar que la mascarilla no se desliza demasiado al hablar. Si no notas aire alrededor, estaría bien colocada.