Como el helio-3
El negocio de la Luna: China y EEUU disputan una nueva carrera espacial en busca de materiales raros
¿Por qué es importante? Tras su árida y estéril apariencia, nuestro satélite también contiene agua helada y, sobre todo, abundante cantidad de helio-3, un material escasísimo en la Tierra.

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Hace 65 años, Yuri Gagarin marcó el inicio de la carrera espacial que la Unión Soviética perdió ante Estados Unidos. Hoy, la competencia por la Luna se ha reavivado con China como nuevo protagonista. Según Luis Garvía de ICADE-Comillas, China lleva ventaja con sus misiones robóticas y extracción de materiales. La Luna esconde metales preciosos, tierras raras y helio-3, un potencial energético casi ilimitado. Ramón Jiménez destaca el valor económico del helio-3, mientras que Alex Riveiro señala las lagunas del Tratado Espacial de 1967. China y Estados Unidos, junto a empresas privadas, buscan establecer bases lunares en la próxima década.
* Resumen supervisado por periodistas.
Cuando Yuri Gagarin, hace 65 años, salió a pasear por el espacio, la Unión Soviética se anotó el primer punto en una carrera espacial que acabaría perdiendo ante Estados Unidos. Ahora asistimos a la reconquista de la Luna, pero uno de los actores de la nueva carrera espacial ha cambiado: China ha aparecido en escena para sustituir a la URSS.
"China ya ha hecho prospecciones y está trayendo material, está haciendo la carrera espacial con más recursos y lleva haciéndola más tiempo. Está jugando en otra liga", explica Luis Garvía, director del Master de Riesgos en ICADE-Comillas. Las misiones robóticas de China han traído a la Tierra muestras de roca.
Una nueva carrera hacia la Luna que esconde algo detrás. "Por ejemplo, los metales preciosos como el platino. También las tierras raras que están ahora tan de moda, u otros elementos críticos como, por ejemplo, el titanio", apunta Ramón Jiménez, científico del Instituto Geológico y Minero de España.
Tras su árida y estéril apariencia, nuestro satélite también contiene agua helada y, sobre todo, abundante cantidad de helio-3, un material escasísimo en la Tierra. Una fuente de energía limpia, segura, casi ilimitada. "El poder acceder a un gran depósito de helio-3 haría que ese país esté por delante del resto, pero todavía hace falta tiempo para eso", asegura el divulgador científico Alex Riveiro.
Por eso China y Estados Unidos, pero también empresas privadas como las de Elon Musk o Jeff Bezos tienen tanto interés en la Luna. "Se ha estimado que hay varios millones de toneladas de helio 3. Una tonelada de helio puede valer miles de millones de euros. Entonces la cuenta está hecha", sentencia Ramón Jiménez.
El Tratado Espacial de 1967 establece que ninguna nación puede reclamar la soberanía de la Luna, pero ese reglamento está plagado de lagunas. "Si por ejemplo la NASA se quiere instalar en un cráter en particular y China llega antes, ¿qué sucede ahí?", se cuestiona Alex Riveiro.
Tanto China como Estados Unidos quieren tener sus bases lunares operativas en la próxima década. El duelo, ahora, se libra en el espacio.
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