ADIÓS AL PURETECH
Las ventajas que llegan con el nuevo motor Turbo 100 al Peugeot 208
Una nueva y mejorada mecánica para el compacto superventas. Se sumará al SUV urbano de la marca francesa llegando a mitad de año. ¿En qué consiste el nuevo Turbo 100?

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Solo quienes experimentaron las falencias del PureTech comprenderán qué tan necesario era un cambio mecánico para los modelos involucrados. Entre ellos, los leones más vendidos de España: el Peugeot 208 y el Peugeot 2008. Ese cambio ha llegado al fabricante francés, materializado en el nuevo motor Turbo 100 que, si bien mantiene la cilindarada 1.2, trae soluciones técnicas a los problemas del compacto hatchback y el SUV urbano.
En relación con el motor predecesor, la clave de este nuevo tres cilindros a gasolina pasa por la incorporación de un 70 % de componentes nuevos y, en particular, de una cadena de distribución que llega para reemplazar al controversial sistema por correa. Correa de distribución mediante, el PureTech supo generar dolores de cabeza debido a las deficiencias ocasionadas por el contacto permanente entre el aceite del motor y el revestimiento de la correa.

El paso al metal de la cadena en el Turbo 100 contribuirá, por su composición y durabilidad, a que tu coche no requiera mantenimientos tan frecuentes. En los service ha puesto el foco Stellantis y es una de las ventajas principales que recibirán, de aquí en adelante, los nuevos clientes del Peugeot 208, así también como los del 2008, donde el Turbo 100 estará disponible a partir de mayo de este año. Mientras el PureTech demandaba llevarlo al taller una vez por año o cada 20.000 kilómetros, con este motor entrante el mantenimiento se hará cada dos años o 25.000 kilómetros, aunque con una revisión anual intermedia.
Consumo optimizado y la clave del nuevo turbocompresor
Producto de la instalación de nuevos pistones y de un nuevo bloque de cilindros, lo que también reducirás es el consumo de aceite, mientras un nuevo sistema de inyección directa de alta presión, un nuevo sistema de distribución variable y una relación de compresión más alta ayudará a contener tus consumos de combustible.

En el consumo influye también el sistema de turbocompresión. No es un turbo convencional el del nuevo Turbo 100 del Peugeot 208, sino un turbo de geometría variable. Por su capacidad de abrir y cerrar sus aletas de entrada a la turbina en función de las revoluciones, se controla y optimiza el flujo de gases de escape y de la presión del aire de admisión, lo que genera eficiencia de combustible y rendimiento de potencia –máxima de 101 CV en este motor– a altas revoluciones. ¿Pero cuál es el impacto de este tipo de turbocompresor conduciendo en bajas?
Cuando vamos a bajas revouciones, en los turbos de geometría variable esas aletas se cierran para acelerar el flujo de los gases y que la turbina consiga el mejor soplado. De esta manera, se exprime el par motor –en este caso, de 205 Nm máximos– en momentos de cambios de marcha y, por lo tanto, el coche nos da la respuesta que necesitamos en maniobras de adelantamientos.
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