EL MODELO VAN
Los utilitarios más pequeños también se adaptan para uso profesional: esta es la única versión disponible del Citroën C3 Comercial
Adiós a la segunda fila de asientos en este eléctrico. Una alternativa a casos similares como el del Renault 4 E-Tech. Volumen de carga, autonomía y precio.

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Como utilitario generalista, el Citroën C3 no necesita presentación. Un urbano que acumula icónicas generaciones y le pone cifras a su vigencia en el mercado español, donde registra, al cabo del primer semestre, más de 4.500 entregas. Pero no todo se limita al coche para pasajeros. Su robusto diseño –¡te extraño, primera generación!– también sale de fábrica en forma de coche comercial.
La primera diferencia que marca con el C3 convencional la encontramos en la propulsión. Mientras el de cinco plazas puede moverse con sus populares mecánicas de gasolina de 100 CV e híbrida ligera de 110 caballos respectivamente, el Citroën C3 para profesionales, con sus 4,01 metros inalterados, lleva sin excepción arquitectura totalmente eléctrica.

Salvo aspectos puntuales como los colores para el exterior –ofrece hasta seis tonalidades–, solo existe un camino hacia el Citroën ë-C3 Comercial, tanto en nivel de motorización eléctrica como en nivel de equipamiento. Con su batería de 44 kWh, que en carga rápida pasa del 20 al 80 % de su capacidad total en unos 26 minutos, promete cubrir más de 320 kilómetros de autonomía, mientras su motor eléctrico, conectado a una caja automática con frenado regenerativo, produce 113 CV en las ruedas delanteras y homologa un consumo de 17,2 a 17,7 kWh cada 100 kilómetros.
Una única versión para el Citroën ë-C3 Comercial
Lo eliges y, repito, recibes un acabado predeterminado. Llantas de acero de 17 pulgadas, los sutiles y característicos clips rojos que inserta la marca del doble chevrón en sus coches, las barras de techo en negro brillante, los retrovisores eléctricos con desempañado, el tapizado de tela Urban Grey para los asientos y el limpiaparabrisas automático configuran esta única versión. Y puede que pase como un diseño más, pero las butacas y los respaldos de tipo Advanced Comfort responden a la necesidad de estar tanto tiempo a bordo durante la jornada.

Tal vez sea un punto débil esta imposibilidad de elegir, pero se trata de un urbano apuntado al trabajo y es esto lo que más importa. Como tal, prescinde de la segunda fila de asientos y separa, enrejado mediante, a la cabina y a un espacio de carga con dos volúmenes: hasta 730 litros debajo de la bandeja y un máximo de 1.220 litros hasta el techo.
No es el C3 el único de segmento B compatible con versión comercial. En otoño del 2025, el Renault 4 E-Tech Van ya nos había demostrado una impensada faceta para el revival del clásico francés, aunque, partiendo de su condición de B-SUV, mucho más completa en autonomía, maletero y versatilidad de carga que este Citroën. El ë-C3, a su favor, no te obliga a moverte del segmento de los urbanos compactos para obtener un coche diseñado para el trabajo y, sujeto a financiación, cuesta menos de 20.000 euros.
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