NO ES EL EMBLEMA LO QUE BUSCAN
El logo de Volkswagen que los ladrones arrancan en cinco segundos y puede costar 2.000 euros
Decenas de Volkswagen han perdido su emblema delantero en una oleada de robos. El problema es que detrás del logo se esconde una pieza mucho más cara.

Publicidad
Que alguien se lleve el logotipo de tu coche puede parecer una gamberrada de mal gusto y poco más. Pero en algunos Volkswagen modernos, ese pequeño emblema situado en el frontal esconde una pieza que puede hacer que la factura de la reparación se dispare hasta cerca de 2.000 euros.
Eso es precisamente lo que está sucediendo en varias zonas del sureste de Londres, donde la Policía Metropolitana investiga una sorprendente oleada de robos. En apenas cuatro días, entre el 15 y el 19 de julio, se habrían producido alrededor de 70 sustracciones en 29 calles diferentes.

El problema no es perder el logo de Volkswagen
Lo curioso es que los ladrones no parecen estar especialmente interesados en coleccionar insignias de Volkswagen. El verdadero premio está justo detrás del emblema.
En determinados modelos y generaciones de la marca alemana se encuentra ahí instalado el radar delantero utilizado por sistemas de asistencia como el control de crucero adaptativo. Es el sensor encargado de medir la distancia respecto al vehículo precedente para que el coche pueda adaptar automáticamente su velocidad.
Por eso, arrancar lo que aparentemente es únicamente una pieza decorativa puede convertirse en una avería considerable. Las víctimas de esta última oleada hablan de facturas cercanas a las 2.000 libras, ya que no basta con colocar otro logotipo: puede ser necesario sustituir el sensor y después instalarlo y calibrarlo correctamente.
El problema tampoco es completamente nuevo. Ya en 2024 propietarios británicos denunciaban reparaciones de más de 1.000 libras después de sufrir el robo de este sensor, y se habían documentado casos similares en modelos como Golf y Passat.

Un robo de miles de euros que dura menos de cinco segundos
Pero quizá lo más inquietante sea la facilidad con la que aparentemente puede sustraerse la pieza. Las cámaras de seguridad de uno de los propietarios afectados muestran a dos personas acercándose en bicicletas de alquiler, retirando el componente y marchándose. Todo ocurre en menos de cinco segundos.
La rapidez de los robos y el elevado número de vehículos afectados en tan poco tiempo hacen pensar que no se trata precisamente de actuaciones improvisadas.
Algunos vecinos incluso aseguran haber observado drones sobrevolando la zona durante los días anteriores y sospechan que podrían haberse utilizado para localizar previamente los Volkswagen aparcados. Se trata, no obstante, de una hipótesis planteada por los afectados y no de un método confirmado oficialmente por la investigación policial.

Volkswagen ya está separando el radar de su logotipo
La propia configuración de estos coches explica por qué el emblema delantero puede convertirse en un punto tan sensible. El radar necesita una ubicación desde la que pueda vigilar constantemente lo que ocurre delante del vehículo, y en determinadas generaciones Volkswagen recurrió precisamente a la zona situada detrás del logo.
Eso no significa que todos los Volkswagen sean igual de vulnerables. Autoblog señala configuraciones de este tipo en distintas generaciones de modelos como Golf, Tiguan, Jetta, Passat, ID.4 o ID.5, mientras que Volkswagen está empleando otras ubicaciones para el radar en vehículos más recientes.
El nuevo ID.3 Neo presentado en 2026, por ejemplo, mantiene un gran logotipo de Volkswagen en el frontal, pero el sensor del control de crucero adaptativo está integrado en otra zona del paragolpes. La propia documentación técnica oficial de Volkswagen confirma esta disposición.
La noticia deja así una de esas paradojas que llegan con los coches cada vez más tecnológicos: una pieza que visualmente parece seguir siendo el mismo logotipo de toda la vida puede esconder detrás algunos de los componentes electrónicos más importantes —y caros— del automóvil. Y eso también la convierte en un objetivo mucho más apetecible para los ladrones.
Publicidad






