MÁS SÓLO QUE LA UNA
Toyota ya tiene fecha para traer su coche autónomo a Europa
El bZ4X eléctrico rueda solo por las calles de China y la marca japonesa quiere repetir la jugada en Europa. Esto ya no es ficción.

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Si crees que los robotaxis son cosa de Tesla o Waymo, mira lo que ha hecho Toyota sin hacer apenas ruido. La marca japonesa lleva seis años invirtiendo en Pony.ai, una empresa china de conducción autónoma en la que metió 336 millones de euros, y los resultados empiezan a verse en las calles de verdad. El modelo elegido para dar el salto es el bZ4X, su primer eléctrico puro, que ya circula como robotaxi por las grandes ciudades chinas mientras el resto del mundo mira de reojo.

Un bZ4X con 34 ojos electrónicos
Por fuera cuesta distinguirlo del bZ4X que puedes ver en cualquier concesionario español, porque mantiene sus 4.690 mm de largo y el mismo motor eléctrico de 224 CV. La diferencia está en lo que lleva pegado al techo y repartido por la carrocería, ya que esta versión autónoma equipa 34 sensores que cubren los 360 grados alrededor del coche sin dejar ni un ángulo muerto.
De esos 34 sensores, 14 son cámaras. El resto lo completan 9 sistemas LiDAR de Hesai, 4 radares de ondas milimétricas y 7 sensores adicionales con radares de ultrasonido, así que el coche percibe su entorno con una precisión que ningún conductor humano podría igualar. Todo ese arsenal forma parte de la séptima generación del sistema de Pony.ai, aunque las versiones anteriores ya rodaban sobre el Lexus RX450h o el Toyota Sienna.
Vamos, que no es un experimento de laboratorio ni un prototipo bonito para ferias. Es un coche de producción en serie que ya lleva pasajeros reales por Pekín, Shanghái, Guangzhou y Shenzhen.

De China a Europa pasando por Oriente Medio
La flota creció de 200 a 1.000 vehículos durante 2025, y el plan es llegar a los 3.000 robotaxis para finales de 2026. Pony.ai no se conforma con las cuatro grandes ciudades chinas, porque tiene en el punto de mira otras como Chengdu, Wuhan o Nanjing para ampliar su cobertura dentro del país.
El salto internacional viene justo después. Toyota China y Pony.ai quieren expandirse a Oriente Medio y el norte de África durante este año, y la fecha que manejan para ofrecer el servicio en varios países europeos es 2027. Si lo tuyo es soñar con subirte a un taxi sin conductor, podrías tener esa posibilidad más cerca de lo que imaginas.
Eso sí, no esperes ver estos coches en tu concesionario habitual. Toyota ha dejado claro que su apuesta por la autonomía de nivel 4 SAE se limita a flotas de robotaxis, así que de momento no habrá versiones para particulares con esa tecnología.

Lo que sí cambiará para el conductor normal
Aunque el nivel 4 quede reservado para robotaxis, Toyota prepara mejoras importantes en sus coches de calle gracias al nuevo sistema operativo Arene OS. Esta plataforma promete un salto notable en las ayudas a la conducción respecto a lo que ofrecen ahora, y llegará con la próxima generación del RAV4 (que también conoceremos como nuevo Suzuki Across).
La estrategia tiene sentido, porque Toyota acumula experiencia real con miles de kilómetros autónomos en China y después filtra esa tecnología a sus modelos de serie. Es el mismo camino que siguen otros fabricantes, aunque pocos pueden presumir de una flota tan grande rodando en tráfico real.
Total que Toyota juega a dos bandas sin complejos. Por un lado despliega robotaxis eléctricos en Asia, y por otro prepara el terreno para que sus coches normales hereden parte de esa inteligencia. Si el calendario se cumple, 2027 podría ser el año en que veas un Toyota sin nadie al volante por una ciudad europea.
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