VERSIÓN TURBO 100 PARA EL YPSILON
Tan barato como el Peugeot 208 y a gasolina pura: El urbano de Lancia recupera la caja manual para los más puristas
El urbano con aires de compacto deportivo amplía su gama. A las variantes híbridas y eléctricas se suma una de combustión sin electrificar. Su llegada al mercado era una cuestión de tiempo...

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“Igual que quienes eligen escuchar vinilo, escribir a mano o hacer café con una moka: no por nostalgia, sino por el placer y la conciencia de mantener el control”, define Stellantis sobre la importancia de mantener la esencia de la caja manual y hacerlo a través del lanzamiento de un coche que faltaba en la gama de Lancia. El Lancia Ypsilon ahora tiene una versión exclusivamente de gasolina pura y dos son las razones que impulsan su aparición en el mercado.

Desde el fabricante, motivado por estrategias y realidades, explican al nuevo Lancia Ypsilon Turbo 100 como una respuesta a las demandas del conductor italiano asociadas a la necesidad de seguir manejando coches urbanos de gasolina y con caja manual, y de conservar las tradiciones de un modelo que ya lleva tres décadas ininterrumpidas en las calles. Por otro lado, este Ypsilon irrumpe como una faceta inevitable, dados los recientes antecedentes.
Casi tan barato como el Peugeot 208
Era cuestión de tiempo que esta cuarta generación made in Spain recibiera la nueva fórmula mecánica del conglomerado. El Peugeot 208 hizo los honores y luego se sumó un vehículo clave en tiempos de B-SUVs: el Jeep Avenger.

El motor Turbo 100 da respuesta a bajas revoluciones y una entrega de potencia progresiva y optimizada con su sistema de geometría variable, pero también menores costes de mantenimiento y servicios más esporádicos por las mejoras en la selección de componentes respecto del controvertido Pure Tech.
Replica este Ypsilon la gama de acabados que el pequeño hatchback ofrece en modo híbrido y eléctrico: variante estándar, variante LX y la más deportiva, la HF Line. Al ser gasolina pura, lo encontramos unos 3.000 euros más barato que el electrificado. En España, sujeto a financiación, su valor baja a unos 17.000 euros, lo que lo hace ínfimamente más caro –menos de 1.000 euros de diferencia– que el 208 con la misma mecánica turboalimentada.
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