UNA BATERÍA A PRUEBA DE IMPACTOS
Lo que los eléctricos no pueden imitar de los eléctricos de BYD: la rigidez y seguridad de su batería
Las ventajas de una batería que marca diferencia por su integración a la estructura de los coches de la marca china. Un elemento diseñado para aportar a la seguridad pasiva.

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Echemos un vistazo detenido a la pieza clave de la arquitectura eléctrica de los modelos de BYD, en un contexto en que, precisamente, esta marca china aprovecha la reorganización de gama de rivales populares como MG para sacar ventaja de sus ventas y posicionarse en escalones más altos del ranking. Una batería que equipa a todos los vehículos que la firma comercializa en España, que responde a la tecnología conocida como Cell to Body y que se incorpora a sus coches como un cúmulo de ventajas.
Al viajar directamente integrada a la estructura del chasis, la primera virtud a la que debemos asociar la Blade Battery es la del aumento de la rigidez. Pero la cosa no termina allí. Hablamos de una batería que es sinónimo de durabilidad, ya que garantiza más de 5.000 ciclos de carga, equivalentes a 1,2 millones de kilómetros recorridos aproximadamente, estando al 70 por ciento de su estado.

En este tipo de batería cortesía de BYD, la eficiencia se mide también en términos de seguridad pasiva y, en consecuencia, este diseño está desarrollado para responder ante el peligro en sus diferentes facetas. La fuga térmica es uno de los riesgos a los que hace frente.
Blade Battery de BYD, una batería en beneficio de la seguridad pasiva
Cuando la energía se propaga producto de una perforación –generalmente por colisión–, las baterías convencionales son propensas a sufrir temperaturas de 500 grados o más al recalentarse las celdas en cadena. La Blade Battery, en este tipo de escenarios, contiene la temperatura interna adecuada de entre 30 y 60 grados.

Su disposición Cell to Body funciona también como escudo y distribudor de fuerza de impacto, ya sea que el coche sufra un choque de frente o lateral. Y como parte de la e-Platform 3.0 de la marca, esta batería aprovecha el recurso del acero de alta resistencia aplicado en zonas puntuales que ayuda a disipar la energía fuera del habitáculo de forma eficiente cuando se produce una colisión, evitando, así, que se dispare la temperatura y se produzca el incontrolable incendio.
El Atto 2, el Seal U, el Dolphin Surf –por mencionar los modelos con mayor demanda en el mercado español–, algunos eléctricos que llevan la Blade Battery, con la que homologan autonomías en ciclo urbano de entre 600 y 700 kilómetros en el caso de los SUV compacto y mediano, y de más de 500 kilómetros para el pequeño utilitario.
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