PUENTE SIN COCHES
El impresionante puente en Finlandia de 1,2 kilómetros de longitud y 135 metros de altura, por el que no pueden pasar los coches
Esta edificación, conocida como Kruunuvuorensilta, se ubica en Helsinki y solo permite el paso a el tranvía, vehículos de emergencia, ciclistas y peatones.

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Helsinki ha inaugurado el Kruunuvuorensilta (Puentes de la Corona), una infraestructura de 1,2 kilómetros de longitud y 135 metros de altura que ya es el puente más largo y alto de Finlandia, y ha costado en torno a 130 millones de euros. Más allá de sus dimensiones, destaca por ser un símbolo de movilidad sostenible, ya que prohíbe el tráfico de coches y está destinado únicamente a peatones, ciclistas y tranvías. Fue inaugurado el 18 de abril de 2026 y forma parte de un gran proyecto para conectar la isla de Laajasalo con el centro de la ciudad.
El proyecto comenzó a plantearse en 2002, en medio del debate sobre si el puente debía permitir coches o centrarse exclusivamente en el transporte público y la movilidad activa. Por ello, las obras no arrancaron hasta 2021, y el resultado ha terminado convirtiéndose en una de las grandes transformaciones urbanas de Helsinki.

La estructura destaca por su torre central en forma de diamante, que alcanza los 135 metros sobre el nivel del mar y sostiene gran parte del puente mediante cables. Su construcción fue compleja: requirió unos dos años de trabajos en hormigón, además de 5,8 millones de kilos de acero y 22.000 metros cúbicos de hormigón para levantar esta infraestructura de casi 1,2 kilómetros. Finalmente, se decidió restringir el acceso a coches y reservarlo para tranvías, peatones, ciclistas y vehículos de emergencia, en línea con la estrategia de Helsinki de movilidad sostenible, donde ya predominan los desplazamientos a pie, en transporte público y en bicicleta frente al uso del automóvil.
Debido a las difíciles condiciones del golfo de Finlandia, con agua salada, hielo y vientos fuertes, fue necesario añadir soluciones particulares, como barandillas que disminuyeran el efecto de los vientos y cables protegidos contra la acumulación de hielo. Asimismo, el puente dispondrá de sistemas de alerta meteorológica para notificar sobre episodios de viento fuerte.

Todo esto es parte de una infraestructura construida para perdurar hasta 200 años, un requisito poco común incluso en Finlandia. El puente en sí costó aproximadamente 130 millones de euros, mientras que todo el proyecto de movilidad "Kruunusillat" tuvo un costo total de 326 millones de euros.
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