CON COSTE ADICIONAL
El Ford Kuga y su paquete Black: cómo convertir la apariencia del SUV compacto y qué versión debes elegir
Las especificaciones extras que agregan elementos en negro. Un pack orientado a lo estético casi en su totalidad.

Publicidad
Entrega de rápida lectura para ampliar la cobertura sobre uno de los SUV compactos más vendidos del mercado español. Un hecho en casa del cual, en publicaciones anteriores, hemos destacado su sistema de conducción autónoma y sus ediciones especiales.
Y si hablamos de especificaciones que van un poco más allá de los equipamientos de serie, el Ford Kuga no le escapa a ese concepto tan repetitivo en las gamas de la actualidad: el superventas del óvalo americano también se pone dark cuando invoca el paquete Black con coste adicional. En su caso lo encontramos como Black Package.

"Tu Ford Kuga ST Line X con un toque rebelde", define el fabricante sobre el acabado clave. Es que es el ST Line X, uno de los niveles de equipamiento más avanzados del modelo actual, el único compatible con este conjunto extra orientado casi en su totalidad a un salto de calidad estético.
Eso sí: la fórmula es convencional y demasiado limitada, no se sale de la lógica de un paquete adicional de su tipo como sí proponen otros SUV compactos, como el Volvo XC40. Lo mejor se revela al dirigir la mirada a la zona no suspendida. En el Kuga Black Package, la potencia se envía a unas ruedas con llantas de aleación negras de 20 pulgadas en acabado Performance.

Atinado de parte de Ford que la elegida sea la versión ST Line X, que es la que incluye entre las opciones las llantas de 20 pulgadas y es, por otro lado, la variante de carácter deportiva en comparación con el otro nivel de equipamiento que está a su altura: el Active X, que apunta a una experiencia de conducción más campera.
El paquete Black del Kuga se completa en lo alto, en los laterales y en las protecciones. Un techo negro entra en contraste con el color de la carrocería, al igual que los espejos retrovisores y, de manera parcial, los paragolpes delanteros, para un extra que, en su totalidad, cuesta unos 1.006 euros. ¿Qué sección me deja con las ganas? La de los logotipos: no habría estado nada mal ver al óvalo en modo dark.
Publicidad






