UN FERRARI MÁS ÚNICO TODAVÍA
Este Ferrari es único, el interior de esta spec va a contracorriente y solo su propietario pudo pedir hacer este cambio
Su propietario original es un personaje importante de la industria del automóvil, que cuando lo compró pidió hacer un cambio que nunca se ha repetido en un vehículo de la marca italiana.

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El Ferrari FF de 2013 es uno de los coches más codiciados de la marca. Estéticamente llama mucho la atención, sobre todo el frontal, con una salida de aire a modo de sonrisa y unos curiosos faros en diagonal. Sin embargo, no es nada exterior lo que hace de una de las unidades de este modelo un ejemplar único entre todos los coches fabricados por la corporación italiana. La diferencia está en el interior.
Tampoco nos referimos a lo que se esconde bajo el capó. Su mecánica es la misma que en todos los Ferrari FF de 2013, un motor V12 atmosférico de 6.3 litros y 660 CV de potencia para una velocidad máxima de 335 km/h y una aceleración de 0 a 100 en 3,7 segundos. Si estas prestaciones ultradeportivas son llamativas, espera a ver su habitáculo.

Un color fuera de lo normal
A los Ferrari les identifica un color. Sí, el rojo. Encontrarlos con otra tonalidad no es habitual, aunque hay unos cuantos en blanco, o incluso amarillo. Pero es más raro aún encontrarlos en azul (en concreto en este caso se llama Novo Blu). Este FF no solo está bañado en el exterior con este color, sino que también se expande por todo el habitáculo, otorgando una sensación de homogeneidad y haciendo destacar aún más el logo de la marca en amarillo en el centro del volante.
Pero aunque este color sea una rareza, no es exclusivo en este coche. Lo que realmente hace único a este Ferrari entre todos los que existen es el material en el que se ha forrado el interior. En los modelos de la marca italiana siempre se ha usado piel, algo normal en los vehículos que se entienden de alta gama.

Sostenibilidad
Sin embargo, su dueño, que desvelaremos al final, porque os sonará, pidió que se usase otro material mucho más simple y aplicada en coches básicos, la tela. La razón para esta modificación no era precisamente la exclusividad, pues el vehículo incluso puede perder valor de mercado. El motivo es que se trata de un material mucho más sostenible que la piel.
Una decisión sabia y sensata del dueño, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de alguien metido de lleno en el giro de la industria del automóvil hacia la sostenibilidad. Es John Elkann, actual presidente de Stellantis y que cuando compró este Ferrari FF de 2013 era el presidente de FIAT SpA. Sin embargo, en el mes de enero el vehículo cambió de propiedad tras una subasta en Sotheby's en París por más de 200.000 euros.
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