REDES SOCIALES
Compra una máquina de diagnosis por menos de 20 € y casi cambia la caja de cambios sin necesidad
El conductor de un Mercedes acudió a un taller pensando que tenía una avería en la caja de cambios por el código de una máquina de diagnosis barata. Pero la factura del taller resultó ser mucho más económica de lo que esperaba.

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Todos llevamos un mecánico dentro y creemos que sabemos más que nadie de nuestro coche. Incluso tenemos nuestros 'trucos' para ahorrarnos unos euros en mantenimiento o en una visita al taller. Y eso, a la larga, nos puede salir caro.
Es lo que estuvo a punto de ocurrirle al conductor de un Mercedes, que compró una máquina de diagnosis por menos de 20€ y llegó a pensar que tenía una avería importante en la caja de cambios. Así lo cuentan desde A pie de taller en redes sociales y nos alertan del peligro de fiarnos de los lectores OBD que se venden por internet.
Un código de error no es un diagnóstico
"El argumento comercial con el que se venden estas maquinitas de diagnosis es: para que no te engañen en el taller. Pero… ¿quién engaña a quién?", se preguntan desde este taller, que suele compartir contenido en redes sociales sobre las situaciones que se encuentran a diario.
Lo primero que tenemos que aclarar es que estas máquinas baratas no 'analizan' el coche ni buscan la avería en sí, sino que leen los códigos de error que se almacenan en la centralita. Es decir, detectan que algo no está funcionando como debería, incluso nos pueden dar pistas, pero no es suficiente para llegar al fondo de la avería ni tienen capacidad de interpretación.
En este caso en concreto, el conductor del Mercedes acudió al taller pensando que tenía una avería grave en la caja de cambios automática, con el desembolso económico que supondría. Sin embargo, al seguir 'diagnosticando', aparecieron otros códigos de error: caudalímetro, sensores de masa de aire y de temperatura…
Una cosa es saber leer y otra bien distinta es entender lo que falla. Después de una comprobación visual, el problema estaba relacionado con la presión del turbo, que hacía que el coche entrara en modo de emergencia. Cuando esto ocurre, la electrónica limita las prestaciones para evitar un mal mayor. Y durante el proceso pueden registrarse códigos secundarios que no son la causa principal de la avería, sino consecuencias, aunque lo fácil hubiera sido culpar a la transmisión.

Lo que hace un mecánico (y no una máquina de 20 euros)
La diferencia entre leer un código en casa con una máquina de diagnosis y llevar el coche al taller es abismal. Lo más efectivo en caso de duda es ponerse manos a la obra, que es lo que hicieron en este taller.
En una inspección visual, detectaron presencia de aceite en la zona de los manguitos, la sospecha de una fuga y, con la máquina de humos, localizaron por dónde se escapaba la presión del turbo. Así que la avería era bastante más barata que tener que cambiar la caja de cambios.

¿Las máquinas OBD baratas no sirven?
No es que no sirvan, es que nos muestran una parte del problema y no la visión amplia que proporcionan los profesionales. Son útiles para borrar un fallo concreto, para darnos alguna pista antes de buscar la avería, incluso para comprobar si un problema vuelve a aparecer después de repararlo.
Como primer filtro están bien, pero no tiene sentido pensar que una máquina de diagnosis barata (ni siquiera una más cara sin tener experiencia) puede sustituir a un diagnóstico profesional. Además, los coches modernos registran códigos en cascada, así que cualquier pequeño fallo puede generar otros avisos electrónicos y es complicado saber cuál es la avería y cuál es una consecuencia.
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