VERSIONES MICROHÍBRIDAS
Comparativa de consumos y maleteros en los SUV coupé: ¿Quién da más entre el Peugeot 408 y el Citroën C4 X?
El crossover de Peugeot se ha renovado. Qué mejor momento que este para ponerlo en comparación con su rival más directo.

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He aquí una competencia pareja en todo sentido. Desde el segmento que representan y los estilos de carrocería hasta sus desempeños de venta en el mercado español. En el medio, el Peugeot 408 y el Citroën C4 X promueven movilidades electrificadas pares y espacios de carga por encima de los 500 litros en el caso de las opciones microhíbridas, las que aquí nos importan.
Todo tiene que ver con todo y, en tiempos de coches híbridos y eléctricos, las propulsiones repercuten en los volúmenes de maletero. No es lo mismo un híbrido enchufable con etiqueta CERO, donde las capacidades de carga suelen verse limitadas –incluso si llevan las baterías en la parte baja, ya que los componentes asociados pueden invadir espacio en la parte trasera–, que un mild-hybrid con etiqueta ECO, que ofrecen litros extra considerables.

Esta es la rivalidad entre dos SUV crossover en modo coupé que profesan personalidades aproximadas, aunque con carácter diferentes. El 408 y su reciente lavado de cara, por un lado, caracterizado por angulosos y sofisticados paneles de carrocería que atacan al golpe de vista. Por otro, el C4 X y una silueta fastback robusta y más clásica que, sin ir más lejos, nos recuerda al Peugeot cuando salía de fábrica como berlina de cuatro puertas. Además de la condición de crossovers coupé, estos dos referentes franceses se equipan con motores de gasolina electrificados en la misma línea de potencia y sin notables diferencias de consumo.
Peugeot 408 vs. Citroën C4 X: paridad en consumo y volumen de carga
Dos apuestas que se basan en un motor de tres cilindros en línea de dos litros y una máxima de 145 caballos –conectados a cajas automáticas de seis velocidades–, y que con su tecnología de 48 voltios con frenado regenerativo permiten conducciones eléctricas puras de un 50 % en entornos urbanos. El resultado es un consumo combinado, para el Peugeot 408, de 5,0 a 5,1 l/100 km, mientras que en el C4 X, cuya única versión híbrida es la autorrecargable, baja a 4,7-4,8 litros.

En un contexto de percepción de escasez de puntos de recarga para enchufables, ambas propuestas microhíbridas garantizan buenas potencias, rendimientos eficientes y las consecuencias favorables que trascienden a la mecánica y se adentran al interior de sus maleteros. Si el Citroën se impone con un consumo un tanto superador, el crossover de Peugeot y sus 536 litros básicos vencen en la competencia de volúmenes, ante un C4 X que se queda en unos 510 litros para nada despreciables.
Entre nivel de equipamiento y diseño, unas mayores dimensiones –incluyendo una distancia entre ejes superior– y el hecho de su producción francesa frente a la fabricación española de su rival, el SUV coupé de Peugeot, hoy por encima de los 31.000 euros al contado, peca por su no tan accesible precio en comparación con los más de 23.000 euros que cuesta el Citroën. Nada que le impida competirle en los concesionarios de España, donde el C4 X cerró el 2025 con 1.650 entregas y el 408 finalizó el año con 1.594 nuevas matriculaciones.
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