EL MERCADO HA CAMBIADO

Adiós a una de las mejores berlinas, hola al Fabia eléctrico: Škoda sabe que nuestros gustos han cambiado

Škoda estudia prescindir del Superb mientras reconoce que necesitará un Fabia eléctrico. Dos decisiones que reflejan cómo está cambiando el mercado europeo.

Skoda Fabia Monte Carlo

Skoda Fabia Monte Carlo Skoda

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Hay pocas formas mejores de comprobar cuánto ha cambiado el mercado del automóvil que observar lo que está sucediendo en Škoda. La marca checa se plantea un futuro sin el Superb, una de las berlinas más espaciosas y sensatas de Europa, mientras reconoce que tendrá que encontrar la manera de ofrecer un Fabia eléctrico.

Dos coches completamente diferentes y dos movimientos que, juntos, explican bastante bien qué coches estamos dejando de comprar y cuáles quieren vendernos durante la próxima década.

Skoda Superb
Skoda Superb | Skoda

El Skoda Superb podría no tener sucesor

El primero en tener un futuro complicado es el Skoda Superb. Klaus Zellmer, CEO de Škoda, ha reconocido que la compañía está estudiando si realmente necesita mantener en el futuro una gama formada por Octavia y Superb.

El problema no parece estar precisamente en el producto. El Superb sigue siendo una de las berlinas más completas del mercado, acaba de estrenar su cuarta generación y dispone incluso de versiones híbridas enchufables. En Centímetros Cúbicos ya hemos hablado de cómo el nuevo Superb es todavía más grande, espacioso y eficiente.

El problema es mucho más sencillo: cada vez compramos menos berlinas y familiares.

Según Zellmer, este tipo de carrocerías no está precisamente siguiendo una trayectoria ascendente. Y el Grupo Volkswagen, al mismo tiempo, pretende reducir aproximadamente a la mitad el número de modelos que comercializan sus diferentes marcas de aquí a 2035.

La consecuencia podría ser que Škoda aprovechase su futuro modelo eléctrico derivado del prototipo Vision O para cubrir un terreno mucho más amplio. Este coche se situaría por tamaño entre el Octavia y el Superb y podría terminar sustituyendo, de una manera u otra, a ambos.

Sería especialmente significativo para el Superb. Desde que regresó al mercado moderno en 2001, Škoda ha vendido más de 1,6 millones de unidades. Pero ni siquiera un buen producto puede escapar indefinidamente de un segmento que pierde clientes frente a los SUV.

Skoda Fabia
Skoda Fabia | Skoda
[[h2:Mientras desaparece una berlina, Škoda necesita un Fabia eléctrico]]

En el otro extremo de la gama sucede prácticamente lo contrario. Škoda considera que el Fabia sigue teniendo un papel tan importante que ya está pensando en cómo trasladarlo a la era eléctrica.

Y aquí hay un matiz importante: el Fabia eléctrico todavía no está aprobado como modelo de producción.

Zellmer sí ha sido bastante explícito al asegurar que Škoda necesitará en algún momento un sustituto eléctrico para el Fabia. La generación actual de gasolina, junto con los Kamiq y Scala, seguirá produciéndose durante los primeros años de la próxima década, pero tarde o temprano tendrá que llegar su relevo.

La cuestión que todavía está por resolver es cómo hacerlo y, sobre todo, cuánto debería costar.

Škoda llegó a estudiar la posibilidad de utilizar la arquitectura económica que servirá de base al futuro Volkswagen derivado del ID. Every1. Finalmente, dentro del reparto de funciones del Grupo Volkswagen se decidió que Volkswagen se encargase de ese escalón más barato del mercado.

Eso deja a Škoda buscando otra solución.

El propio Zellmer plantea precisamente la gran pregunta: si ese futuro coche debería situarse claramente por debajo de 20.000 euros o ligeramente por encima. Para el responsable de Škoda es fundamental que el primer peldaño para acceder a la marca no termine siendo demasiado alto.

Del Superb al Fabia eléctrico: así hemos cambiado

Y ahí está probablemente lo más interesante de estas dos noticias.

Hace no tantos años, una gama europea prácticamente necesitaba una gran berlina para demostrar hasta dónde podía llegar una marca. Hoy, incluso un coche tan racional, espacioso y logrado como el Superb tiene que justificar su existencia.

Mientras tanto, tener un eléctrico pequeño y relativamente asequible empieza a convertirse en una necesidad estratégica.

Škoda ya dispone del Epiq como eléctrico de acceso, un SUV urbano que parte actualmente de precios bastante contenidos. Pero la propia marca parece asumir que eso no será suficiente para siempre y que necesitará algo equivalente al papel que tradicionalmente ha desempeñado el Fabia.

Quizás dentro de unos años miremos el catálogo de Škoda y encontremos perfectamente normal que haya desaparecido una enorme berlina de casi cinco metros mientras un pequeño utilitario eléctrico ocupa uno de los lugares más importantes de la gama.

Y probablemente eso diga mucho más sobre cómo hemos cambiado nosotros que sobre cómo ha cambiado Škoda.

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