Será que una de mis mejores amigas se llama Maricarmen, pero hay amigas que le llaman Carmen, a veces también yo misma le llamo Mary, en otros grupos le llaman Carmela y siempre con un tono cariñoso y divertido. Será que los nombres de mis hijas son compuestos por razones folklóricas de mi querida familia sureña y estoy acostumbrada a que se dirijan a ellas de mil maneras, será que en este país todos y todas tenemos diminutivos y pseudónimos o será simplemente que mi amor hacia La Vecina Rubia me ciega y que cuando en el equipo pensamos en llamar a Carmen Calvo con nuestro "Hola Maricarmen" para que se sumara a la "Segunda Prueba Yo no renuncio por la conciliación" solo vi un guiño divertido y amable para acercarnos a ella y conseguir su compromiso. Yo me sigo imaginando a la Vicepresidenta sonriendo al verlo, llamadme ingenua.

Algo me he debido de perder porque el sábado me quedé en shock al recibir duros tweets de respuesta a nuestro llamamiento público a Carmen Calvo. "¡Oh cielos! ¿Dónde se ha quedado el sentido del humor en este país?", pensé. Vivimos a diario con situaciones por las que ofendernos de verdad, como el hecho de que se repitan las elecciones generales ante la imposibilidad de que formen Gobierno. Pero no, mejor nos ofendemos por un tweet divertido que busca la respuesta directa de su protagonista a comprometerse con la lucha social de miles de mujeres madres en este país.

Lo siento mucho, no me voy a quedar sentada de brazos cruzados, pese a las duras críticas recibidas en Twitter, que me han tachado de "Mala Feminista" estos días. No voy a pedir disculpas por algo que no ha tenido ninguna mala intención y más sin antes saber qué le ha parecido a Carmen Calvo. Mientras esperamos su respuesta, esta comunidad de más de 750.000 Malasmadres en redes sociales seguirá reivindicando con mucho humor, que es lo único que nos queda para no abrir la ventana y tirarnos sin paracaídas cuando cada día seguimos renunciando a nuestros derechos. Y si la sociedad no es capaz de ver más allá de este gif y entender que lo que estamos reclamando es un compromiso real… mal vamos.

Os cuento un poco más a las que dudan de mi intención, nuestra lucha social a favor de la conciliación tiene un objetivo claro: conseguir un Pacto de Estado por la conciliación, que impulse una serie de medidas mínimas que nos hagan caminar hacia una situación donde la renuncia de la mujer al ser madre no sea una aplastante y triste realidad actual. Para ello trabajamos en 5 caminos claves, a partir de los cuales podamos seguir trazando un escenario de conciliación real para todos y para todas, complejo pero posible:

1. Replantear las jornadas laborales actuales.

2. Incentivar la presencia de mujeres en los puestos de responsabilidad.

3. Permisos iguales e intransferibles pagados al 100%.

4. Medidas de conciliación planteadas no solo para las mujeres, sino para todos.

5. Educar en la corresponsabilidad desde el colegio.

Para ello llevamos trabajando cuatro años visibilizando y concienciando la necesidad de un cambio en materias de conciliación, corresponsabilidad e igualdad. Necesitamos que se entienda en la sociedad que este cambio no vendrá dado si no trabajamos conjuntamente los tres agentes sociales implicados: Gobierno, Empresas y Familias.

Por ello el próximo 13 de octubre son llamadas las empresas, las familias, pero también las políticas de este país a correr por la conciliación con nuestro "yo no renuncio" por bandera. Políticas, mujeres, algunas madres, todas firmes defensoras de la igualdad, las mismas que quieren representarnos con sus palabras, con sus promesas y con su compromiso. El año pasado llamamos a Pedro Sánchez con un gif viral, parodiando el "Pedrooo" de Penélope Cruz en Los Oscar que podéis ver aquí y la respuesta fue en línea, positiva y comprometida. Este año llamamos a Carmen Calvo con nuestro "hola Maricarmen", parodiando el archiconocido "Hasta luego Maricarmen" y se lía la de San Quintín porque resulta que falto el respeto a la Vicepresidenta por llamarla por su nombre completo.

Pues siento mucho el agravio a las ofendidas porque lo último que quería yo es que mi llamamiento lleve al rechazo por parte de Carmen Calvo y sus compañeras invitadas Cayetana Álvarez de Toledo, Inés Arrimadas e Irene Montero.

 

Quizás tengamos más suerte ahora, llamándola simplemente Carmen. A este paso, con tanta susceptibilidad en el ambiente, me veo el próximo 13 de octubre corriendo con más de 2.000 Malasmadres por la conciliación y sin la presencia de las principales dirigentes políticas de este país, como nos gustaría para saber que su compromiso va más allá de los foros que suelen frecuentar, donde el respeto prima y el humor se esfuma.

Políticas de este país esperamos que vuestro compromiso se haga real el próximo 13 de octubre con llamamiento público o sin él, pero siempre con respeto, feminismo y sororidad. Y si no seguiremos gritando que no renunciamos porque la marea amarilla no se detiene.