Caminar por Barcelona sin prisas es un auténtico lujo. El comercial Paseo de Gracia, la espectacular Sagrada Familia, la famosa Rambla y mil y un rincones que descubrir paso a paso, minuto a minuto. El Palau Güell, el Mercado de la Boquería, el Gran Teatro del Liceo, plazas tan encantadoras como la del Rey y la de Sant Jaume. Un ambiente vibrante, único y cosmopolita que encandila y engancha. Un clima mediterráneo que permite disfrutar de sus floristerías que invaden las aceras, sus artistas callejeros y sus monumentos más emblemáticos, dignos de cualquier postal. Y, entre el olor a mar y el bullicio bohemio que caracterizan gran parte de Barcelona, destacan algunos edificios únicos, que se construyeron con un estilo modernista y aún lucen impecables a pesar de que su interior ha sido reformado. Uno de ellos es el ahora Palauet Living Barcelona, una mansión construida en el año 1906. El artífice de este bello edificio fue el arquitecto Pere Falqués, contemporáneo del mismísimo Antonio Gaudí. Obra suya son también las farolas ornamentadas que salen de los bancos que decoran ambos lados del Paseo de Gracia. El Palauet Living Barcelona tiene una ubicación privilegiada, en pleno Paseo de Gracia –concretamente en el número 113, cerca de la intersección con la Avenida Diagonal- junto a algunas de las tiendas más exclusivas de la ciudad y también parte de los edificios de estilo modernista más reconocidos. Una situación emblemática para un hotel no menos icónico pensado únicamente para los huéspedes más exigentes. Su cercanía a La Pedrera y a la Casa Batlló son estratégicas, al igual que el paseo que le separa del barrio Gótico. La fachada del hotel refleja todo el ingenio del arquitecto y la imaginación desbordante de la corriente artística de la época. Es un pequeño palacete de tres plantas que se reformó en 2010, en el que predominan las estancias espaciosas y llenas de una luz especial que resalta con la decoración en tonos blancos. Cuenta con seis suites, todas ellas con dos habitaciones, dos baños, una cocina completamente amueblada y todas las comodidades deseadas en un singular hotel de cinco estrellas. Más que habitaciones, son apartamentos de lujo con todo lo necesario para descansar, pasar una velada agradable o despertarse con una sonrisa. El Palauet Living Barcelona tiene una terraza situada en la azotea con unas magníficas vistas a algunos lugares especiales de Barcelona, como el Tibidabo. En ella se puede disfrutar de una copa o un cóctel además de relajarse en el spa, situado en parte al aire libre. Se ha mantenido parte de la decoración de comienzos del siglo XX, desde los altos techos decorados con escayola, amplios ventanales que dejan pasar la luz justa para convertir cada espacio en acogedor, y balcones de hierro forjado. Eso sí, combinados a la perfección con muebles de estilo moderno que han sido diseñados por Citterio y Starck, baños con grandes espejos y formas geométricas y líneas simples y sobrias. Wifi, desayuno e incluso un asistente personal que se ocupa de lograr una estancia de capricho, encargándose de contratar servicios exclusivos tales como reservas en restaurantes, una tarde de personal shopping o alquiler de coches. El Palauet Living Barcelona es un alojamiento más que recomendable, único, exquisito desde los detalles hasta los servicios más evidentes de cualquier hotel.