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Así es el parque nacional de Timanfaya, un must en Lanzarote

El parque nacional de Timanfaya es una zona natural de origen volcánico que te teletransportará a Marte o la Luna. Te contamos cómo puedes descubrirlo y lo que encontrarás durante la visita.

Así es el parque nacional de Timanfaya, un must en Lanzarote

Así es el parque nacional de Timanfaya, un must en LanzarotePixabay

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Si planeas visitar Lanzarote y te gustan los espacios naturales, debes saber que en la isla existe un lugar (entre otros muchos) de visita obligatoria: el parque nacional de Timanfaya. Es uno de los parques nacionales más visitados de nuestro país y el segundo con más afluencia de las Canarias por detrás del parque nacional del Teide. Y no es de extrañar, pues su belleza es extraordinaria.

Ubicado en los municipios de Yaiza y Tinajo, hablamos de un parque de origen volcánico que cuenta con una extensión aproximada de 51 kilómetros cuadrados. Dentro de ese espacio se sitúan más de 25 volcanes, aunque cabe apuntar que las últimas erupciones tuvieron lugar en el año 1824. Pese a eso, algunos de estos volcanes siguen siendo todo un emblema en Lanzarote, como por ejemplo la Caldera del Corazoncillo o las Montañas del Fuego.

Timanfaya
Timanfaya | Pixabay
Estas últimas se formaron a raíz de algunas erupciones volcánicas que se produjeron entre los siglos XVIII y XIX. El paisaje es impresionante y, en ocasiones, te hace sentir como si estuvieras pisando el suelo de Marte o de la Luna. Y es que en las Montañas de Fuego la tierra es roja y en sus 200 kilómetros de extensión abundan los cráteres y las coladas de lava.

Dichas montañas se pueden visitar en autobús, en una visita guiada, pero también a pie en varias rutas de senderismo. Una de ellas es la de Tremesana, que tiene una longitud de 4 kilómetros y se hace con la compañía de un guía bajo reserva. La otra es la ruta del Litoral, de 9 kilómetros, por lo que resulta algo más cansada.

Debes saber que la mejor época para visitar el parque nacional del Timanfaya es la primavera, aunque también es una buena opción ir en septiembre u octubre. La afluencia de turistas en esos meses es menor y, por tanto, la visita se puede hacer con más tranquilidad. Eso sí, cabe apuntar que siempre se debe hacer con guía (a excepción de la ruta del Litoral) y que es mejor reservar con antelación para que no se dé el caso de que no queden plazas.

Timanfaya
Timanfaya | Pixabay

Durante la visita, además de los lugares ya mencionados, se pueden descubrir otros que también te gustarán. Estos son el islote de Hilario, los volcanes de Natural Park, la Caldera Blanca o los ríos de lava.

La excursión es bonita, pero no hay que olvidar que se debe ir preparado. Con calzado cómodo, protector solar y gorra o sombrero, pues no hay árboles que den sombra. Se debe llevar agua y comida, aunque hay algún establecimiento para comprar alimentos. Y, por supuesto, se debe ser respetuoso con el medio ambiente y no alterar el paisaje.

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