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5 paradores de España donde disfrutar de la nieve en enero: escapadas invernales únicas
Enero es el mes perfecto para disfrutar de la nieve en España sin salir del país. Desde los Pirineos hasta la Sierra de Gredos, los Paradores de Turismo ofrecen alojamientos únicos en plena montaña, rodeados de paisajes nevados y muy cerca de estaciones de esquí y rutas invernales.

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La nieve convierte enero en uno de los mejores meses para disfrutar de una escapada de invierno en España. Montañas cubiertas de blanco, paisajes espectaculares y planes que combinan naturaleza, descanso y gastronomía hacen de esta época una de las más especiales del año. En este contexto, los Paradores de Turismo se presentan como una opción ideal para alojarse en entornos privilegiados, muchos de ellos muy cerca de estaciones de esquí o en zonas donde la nieve es habitual durante el invierno.
A continuación, te proponemos cinco Paradores de España perfectos para disfrutar de la nieve en enero, ya sea practicando deportes de invierno o simplemente dejándote llevar por el encanto del paisaje.
1. Parador de Vielha (Valle de Arán, Lleida)
Situado en el corazón del Valle de Arán, el Parador de Vielha es uno de los alojamientos más completos para una escapada invernal. Se encuentra a unos 18 kilómetros de Baqueira-Beret, una de las estaciones de esquí más prestigiosas de España, lo que lo convierte en una base perfecta para los amantes del esquí y el snowboard.
Además de su ubicación, destaca por sus instalaciones de bienestar, con spa, piscina climatizada, jacuzzi y sauna, ideales para relajarse después de un día en la nieve. El parador ofrece también una cuidada gastronomía de montaña, con platos tradicionales como la olla aranesa, y habitaciones con vistas al valle o a las montañas nevadas.
2. Parador de Bielsa (Valle de Pineta, Huesca)
El Parador de Bielsa se encuentra en pleno Valle de Pineta, a los pies del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, uno de los espacios naturales más impresionantes del Pirineo aragonés. En enero, la nieve suele cubrir el entorno, ofreciendo paisajes de postal y una sensación de aislamiento y tranquilidad difícil de igualar.
Este parador es perfecto para quienes disfrutan del turismo activo en invierno: rutas con raquetas de nieve, senderismo invernal o simplemente paseos por un entorno natural único. Su restaurante apuesta por la cocina tradicional de montaña, con platos contundentes y reconfortantes, ideales para los días fríos.
3. Parador de Fuente Dé (Cantabria, Picos de Europa)
En pleno Parque Nacional de los Picos de Europa, el Parador de Fuente Dé destaca por su entorno espectacular, rodeado de grandes paredes de roca y cumbres que en invierno suelen aparecer cubiertas de nieve. Se encuentra junto al famoso teleférico de Fuente Dé, que permite acceder a miradores con vistas impresionantes, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan.
Es un alojamiento tranquilo, muy enfocado al disfrute del paisaje y la naturaleza, ideal para escapadas relajadas o planes de fotografía, senderismo invernal y observación del entorno. En enero, el ambiente es especialmente acogedor, con un ritmo pausado y paisajes que cambian por completo con la nieve.
4. Parador de Artíes (Valle de Arán, Lleida)
Ubicado en el pintoresco pueblo de Artíes, este parador combina historia, arquitectura tradicional y una localización excelente para disfrutar del invierno. Está situado a apenas 7 kilómetros de la estación de esquí de Baqueira-Beret, lo que permite acceder fácilmente a las pistas sin renunciar al encanto de un alojamiento histórico.
El edificio conserva elementos del siglo XVI, como su torre defensiva y una pequeña capilla, y ofrece un ambiente cálido y acogedor. Dispone de servicios de bienestar y un restaurante donde se puede degustar cocina local, convirtiéndolo en una opción muy completa para una escapada de nieve.
5. Parador de Gredos (Navarredonda de Gredos, Ávila)
El Parador de Gredos es una opción perfecta para quienes buscan nieve sin necesidad de grandes estaciones de esquí. Situado en plena Sierra de Gredos, en enero es habitual encontrar las cumbres nevadas y un paisaje invernal de gran belleza.

Este parador destaca por su historia, su tranquilidad y su entorno natural, ideal para rutas de montaña, paseos con raquetas o simplemente disfrutar del paisaje desde el interior. La gastronomía castellana y el ambiente acogedor lo convierten en un refugio perfecto para los meses más fríos del año.
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