El ser humano es responsable, directa o indirectamente, de la mayoría de emisiones de dióxido de carbono que se emiten a la atmósfera. Uno de los medios de transporte más contaminantes es el avión, el lugar más querido por los viajeros pero también una pesadilla para aquellos que quieren mejorar el medioambiente.

Muchas veces si queremos viajar no nos queda otra que tomar un avión, por lo que, a continuación queremos contarte algunas posibles soluciones para contrarrestar en cierta manera dichas emisiones.

Aviones | Flickr (Swaminathan, Attribution 2.0 Generic)

Al comprar el billete de avión, muchas compañías te dan la posibilidad de “pagar” por la huella de carbono que vas a dejar durante tu viaje. Este dinero suele ir destinado a proyectos como reforestaciones de bosques en alguna parte del mundo o ayudas a proyectos sociales y medioambientales. Si no te ofrecen esta posibilidad, existen muchas páginas en internet con las que calcular las emisiones que proporcionarás con tu vuelo y donde poder compensarlo con alguno de los proyectos anteriormente comentados.

Hay que ser conscientes de que a nivel mundial son casi 900 millones de toneladas de CO2 las que son producidas por los vuelos. De hecho, nuestro país representa el segundo lugar en cuanto a la cantidad de viajeros que viajan al extranjero y el quinto en el ránking mundial.

Pasajeros | Wikipedia (United States Air Force, Public Domain)

Existen otros consejos que también puedes llevar a cabo. Cuanto más pesa el avión, más combustible necesitará para el vuelo, por lo que cuanto menos peso lleves en cuanto a equipaje, se podría decir que algo menos de CO2 producirá. Volar sin escalas a tu destino para evitar desvíos y, por tanto, coger otros aviones; informarte de qué aerolíneas son las más contaminantes o evitar coger vuelos desde aeropuertos que están más lejos de tu casa, también son maneras de colaborar con el medio ambiente.