INCLUSO MÁS COMPLETOS QUE LOS RELOJES

Uso anillo inteligente desde hace unos meses, y no volvería a utilizar solo un smartwatch

Las dudas acerca de si un anillo puede ser tan completo como un smartwatch para hacer seguimiento de nuestra actividad han quedado pulverizadas por la experiencia real.

Oura Ring 5

Oura Ring 5 Oura

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Durante años hemos utilizado tanto smartwatches como pulseras de actividad para hacer seguimiento del estado de nuestra salud y de cómo impacta en ella nuestra actividad física y hábitos de sueño. En los últimos años hemos visto también cómo ha ido ganando espacio en el mercado un nuevo tipo de wearable, como es el anillo inteligente. Un dispositivo que muchos veíamos con escepticismo, sobre todo porque no parecía demasiado útil llevando ya un smartwatch. Y desde luego, por la experiencia personal, puedo asegurar que lo que no tiene ya sentido es llevar un smartwatch, si tienes un anillo inteligente de nivel.

Una experiencia completamente diferente

Actualmente, hay dos anillos inteligentes en el mercado que podemos considerar de alta gama y con impacto en el mercado, como son el Oura Ring 5, quinta generación del anillo pionero, y el Samsung Galaxy Ring. En este caso quiero compartir mi experiencia personal con el primero, porque es realmente sorprendente y nos da una idea de cómo han evolucionado estos dispositivos, hasta el punto de poder llegar a sustituir las funciones tan útiles que siempre nos han ofrecido los relojes y pulseras.

Oura Ring 5
Oura Ring 5 | Oura

Lo mejor de todo es que con un anillo inteligente, en este caso el Oura Ring 5, la automatización de recogida de datos se lleva hasta el extremo, mucho más de lo que lo hacen habitualmente los relojes o pulseras inteligentes. Y es que con este anillo me he dado cuenta de que no tengo que hacer nada para tener muchísimos más datos de mi actividad diaria a mano, nunca mejor dicho, y en la pantalla de mi smartphone a la vista de su app.

Por ejemplo, es habitual que los smartwatches detecten una caminata, pero cosas más específicas, como un ejercicio de fuerza, la natación, incluso si no se trata solo de nadar, solo de andar por el vaso de la piscina, incluso la mínima siesta que nos echamos, todo queda registrado en el anillo sin tener que hacer nada, solo tenemos que confirmar esos registros para que se añadan a nuestra actividad.

Pero es que, más allá de lo que me han ofrecido siempre los relojes o pulseras, este anillo de Oura me da mucha más información relevante sobre el estado de mi salud y en general de mi cuerpo respecto de mi edad real. Porque hay tres grandes indicadores, de sueño, gestión del estrés o salud cardiaca. Estas tres áreas se nutren de decenas de métricas en tiempo real para, en el plazo de unos 30 días, darnos una primera evaluación de nuestra salud.

Entre las métricas destacan la variabilidad de nuestra frecuencia cardiaca, que puede medir hasta el sueño. No solo mide cuánto duermes, sino cómo. Analiza al detalle tus fases (ligero, profundo y REM), los niveles de oxígeno en sangre, la regularidad de tu respiración y los minutos que tardas en quedarte dormido. También nos dice si hoy toca darlo todo o mejor te tomas un descanso. Lo calcula cruzando tu pulso en reposo, tu variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) y las variaciones de tu temperatura corporal, lo que predice el ciclo menstrual o anticipa si estás incubando algo.

También cuenta pasos y calorías, pero centrándose en que haya un buen equilibrio entre moverse y recuperarse. Analiza la salud cardiovascular, calculando nuestra edad cardiovascular respecto de nuestra edad real, midiendo la edad de tu corazón, y además puede hacer seguimiento de la medicación. Y lo mejor de todo, a diferencia de un reloj o pulsera inteligente, ni te enteras de que lo llevas encima. No pesa nada, apenas 4 gramos, y es resistente al agua, puedes lavarte las manos sin temor a romperlo, y la autonomía es de alrededor de una semana con una carga completa.

Desde luego, nunca hubiera esperado un rendimiento así y tantas métricas a mi disposición con un simple anillo. Es verdad que no es barato, pero comparado con un reloj inteligente, esto nos abre otras opciones, volver a los relojes tradicionales y dejarle todo el análisis físico a un anillo que además tiene un acabado y diseño de primera mano. Es lo que mi experiencia me ha mostrado, pero seguro que otros anillos pueden ofrecer funciones similares.

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