Más de 250 alumnos se encuentran en cuarentena en un hotel de Mallorca tras la detección de más de 1.200 casos positivos por un macrobrote en un viaje de fin de curso. Los jóvenes exigen volver a sus casas, pero el protocolo determina que, a pesar de dar negativo, tendrán que estar 10 días confinados desde la primera prueba por contacto directo con un positivo.

Una situación que muchos padres denuncian ser abusiva. Arancha de la Fuente es la madre de un joven confinado y ya ha interpuesto una denuncia contra el Gobierno balear porque asegura que "el criterio para que su hijo haya sido retenido por la Guardia Civil en su hotel es que ha ido a Mallorca de viaje de fin de curso".

Según afirma, el grupo de su hijo "acaba de llegar a Mallorca con PCR negativa, no fueron los que participaron en los macroconciertos". Por eso, asegura que su confinamiento "no sigue ningún criterio médico ni proporcional".

No obstante, asegura que es partidaria de que su hijo cumpla el confinamiento si ha tenido contacto con un positivo. "Yo soy una madre cumplidora, no soy ni negacionista ni una colgada. La cuestión es que nadie me acredita que mi hijo haya estado en contacto con un positivo", ha expresado.

Asimismo, ha remarcado que existe un trato discriminatorio: "El británico que hay en el mismo hotel, que viene de marcha a Mallorca, no está confinado".

Arancha de la Fuente sostiene también que su hijo es menor de edad, y que en ningún momento les han pedido ningún consentimiento paterno: "A mí solo se me llama el sábado a las 15:00 horas". "Yo soy consciente de la pandemia. No somos unos inconscientes. No he mandado a mi hijo a que queme Mallorca, no es esa la situación. Que tomen medidas, pero para todos", ha espetado.