En España 2.315 personas ya han recibido la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus. Entre ellos está Araceli, la primera mujer en recibir la vacuna en una residencia y que ya ha recibido la segunda dosis con lo que en una o dos semanas será inmune frente al COVID-19.

Los vacunados que pronto serán inmunes son la viva imagen de la esperanza, pero desafortunadamente, ni siquiera ellos podrán volver a la normalidad. En laSexta Clave han analizado qué van a poder hacer y qué no las personas cuando sean inmunes.

¿Se pueden contagiar hasta que sean inmunes?

No es imposible pero sí poco probable que una vez hayan recibido las dos dosis de las vacunas se contagien. Después de la primera dosis ya es más difícil padecer el virus y además el riesgo es bastante bajo porque las residencias se han blindado durante todo este proceso de vacunación.

¿Los inmunes podrán hacer algo diferente al resto de españoles?

Por el momento, ni Araceli ni tantos otros vacunados podrán hacer algo diferente a lo que hacían la semana pasada. Mientras no sepamos más sobre la inmunidad no se van a flexibilizar las restricciones.

¿No van a poder quitarse la mascarilla?

Oficialmente no. La explicación lógica a esta pregunta es que con la vacuna el que se la pone no padece la enfermedad pero no se descarta que pueda contagiar.

Incluso dentro de las residencias seguirá siendo obligatorio su uso porque los trabajadores entran y salen y además, los residentes tienen visitas de fuera. Además, la vacuna no tiene una eficacia del 100%, aunque sí es muy alta, pero la posibilidad de contagiarse sigue existiendo, por ínfima que sea.

Lo importante es que ahora, al recibir visitas los ancianos que viven en residencias y que han sido vacunados no correrán tanto riesgo de contagiarse. Cuando sea posible, las autoridades han anunciado que irán flexibilizando las medidas en este tipo de centros.

¿Sabemos ya cuánto dura la inmunidad?

Todavía no se sabe con exactitud cuánto dura la inmunidad pero sí se sabe que las personas que participaron en los ensayos clínicos de Pfizer en mayo siguen con protección. Es decir, la vacuna al menos dura ocho meses y es esperable que sea más.