La Justicia ha acordado procesar a varios investigados por la difusión del bulo del Bar España, un falso rumor que desde el año 1998 comenzó a correr por varias webs y blogs y que acusaba a cargos políticos de violaciones y asesinatos de menores. Sin embargo, todo era mentira.

Esta falsa historia se centraba en un bar de Benicarló, en Castellón, en el que supuestamente se realizaban ritos satánicos y se torturaba y violaba a niños secuestrados de un centro de menores cercano. Esta falsa historia hablaba de unos 80 niños víctimas de estos abusos y cinco menores asesinados por políticos y empresarios muy conocidos de la Comunitat Valenciana.

¿Cuál es el origen de este bulo? Según explica el periodista Joaquín Castellón, parte de un delirio de Reinaldo Colás, un hombre que en 1997 se acababa de separar e incitó a sus hijas, de tres y cinco años, a contar que la nueva pareja de su exmujer las estaba sometiendo a todo tipo de abusos y que las llevaba a ese bar.

Este hombre es el único que ha estado en prisión por la difusión de este bulo: estuvo 15 meses en la cárcel por denuncias falsas, calumnia y difamaciones y murió en el año 2017.

Pero, ¿qué convirtió este delirio en un bulo nacional? Según 'El Español', aparece otro hombre, Antonio Toscano, que animó a Colás a buscar a más gente del pueblo, muchos con algún problema psiquiátrico, a quienes pagaron para que contaran lo que ellos querían. Estos vídeos se subieron a Internet y a partir de ahí el bulo se volvió imparable.

Ahora, se acusa a varias personas de difundir este bulo sabiendo que era mentira y de extender continuas informaciones falsas durante 20 años, sin contrastarlas ni verificarlas. Llegaron incluso a relacionar el Bar España con el asesinato de las niñas de Alcàsser, sin ningún fundamento.

El caso recuerda al famoso 'Pizzagate' en Estados Unidos: una teoría conspiratoria que se extendió en 2016 contra Hillary Clinton y se centraba en una pizzería de Washington. Este establecimiento, según el bulo, era el epicentro de una presunta red de pedofilia. El rumor se extendió y muchos se lo creyeron, hasta el punto de que un hombre llegó a entrar armado en la pizzería en cuestión.