La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha respondido este miércoles a las eléctricas tras amenazar con cerrar algunas de sus centrales si se mantiene el plan de choque del Gobierno para abaratar la factura de la luz.

En una entrevista en Al Rojo Vivo, la dirigente sostiene que la reacción de estas compañías "se corresponde con el interés de cualquier empresa". No obstante, vuelve a incidir en que, en una "situación extraordinaria", como es la actual, el Gobierno tiene por objetivo "defender el interés público" de los consumidores.

Ribera incluso va más allá y advierte a las eléctricas de que no está en sus manos decidir la apertura o el cierre de una central, como puede ser la nuclear. "Todas las empresas saben que se rigen por unas normas que fijan cuándo y cómo se autoriza el funcionamiento y el cierre de una planta. No pueden cerrar cuando quieran, hay ejemplos de multas y sentencias cuando se hacen movimientos contrarios al operador", asevera.

Ante esto, aun así, la mandataria considera que todo esto ha sido una respuesta "en caliente", a la par que estas compañías "hacen números". "He tenido algún intercambio con ellas, y espero que cuando hayan completado el análisis del real decreto, poder hablar con ellas", apunta.

Con ello, Ribera concluye que estas medidas "son comprensibles" para las empresas, principalmente por su temporalidad: se prevé aplicar las detracciones hasta el próximo mes de marzo de 2022, en unos seis meses. Asimismo, asegura que "no se comprende" esta reacción atendiendo a los acuerdos que se firmaron con anterioridad: "No se entiende una nueva valoración tan distinta de las decisiones de marzo de 2019. No les gusta que haya un recorte, y es legítimo, pero para nosotros se tiene que ver limitado por el interés de todos", zanja la ministra.