entrevista
El presidente de la Comisión Científica habla del legado del eclipse: "Esperamos que despierte un mayor interés por la ciencia"
A pocas horas del eclipse solar que cruzará la península, el astrónomo Rafael Bachiller destaca su valor científico y confía en que el fenómeno deje un legado más duradero: mayor interés por la ciencia y nuevas vocaciones.

Faltan pocas horas para que el eclipse solar atraviese buena parte de la península y dé paso a una sucesión de fenómenos astronómicos inéditos en España. Ante este acontecimiento, el astrónomo Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional y del Real Observatorio de Madrid (IGN) y presidente de la Comisión Científica del Trío de Eclipses, reconoce estar "nervioso" y preparado para un hito que, más allá de sus apenas cien segundos de totalidad, aspira a dejar una huella duradera.
Bachiller ha puesto el foco precisamente en ese legado. "Desde la Comisión Científica no solo nos hemos preocupado por estos 100 segundos de totalidad. Son muy importantes y nos van a dejar un recuerdo memorable, pero al día siguiente, ¿qué queremos que nos deje? Eso es lo que nos hemos planteado y en eso hemos trabajado", ha explicado.
Su principal deseo es que el eclipse sirva para acercar la ciencia a la sociedad. "Lo que esperamos es más interés por la ciencia. Es el primer legado que me gustaría que dejase", ha señalado.
El astrónomo ha destacado además el enorme interés científico del fenómeno, especialmente por la posibilidad de observar la corona solar, una de las partes más enigmáticas del Sol y que durante siglos solo ha podido estudiarse directamente en momentos de eclipse total.
"Es un momento muy excepcional en el que se ve la corona, que durante siglos solo se ha podido ver en estos eclipses totales. Esa corona solar tiene todavía muchos enigmas y, además de los datos que vamos a obtener, podremos compararlos con los de otros eclipses", ha explicado.
Pero el objetivo de la Comisión Científica va más allá de aprovechar el fenómeno para obtener nuevos datos. Bachiller quiere que el eclipse despierte una curiosidad científica que perdure una vez terminado el espectáculo celeste.
"Queremos que toda la población se interese por la astronomía y, por qué no, que se despierten vocaciones científicas", ha concluido.