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Miguel Ángel Campos, sobre el caso Kitchen: "Jorge Fernández Díaz sabía que Sergio Ríos era un topo de la Policía"
Miguel Ángel Campos sostiene que el caso Kitchen sigue dejando "numerosos indicios" de una operación parapolicial contra Bárcenas. El periodista apunta a contradicciones entre Fernández Díaz y Francisco Martínez y al uso de fondos reservados.

Miguel Ángel Campos, periodista de la 'Cadena SER' y uno de los profesionales que más ha seguido el caso Kitchen desde sus inicios, ha analizado en profundidad las últimas declaraciones judiciales y las contradicciones que siguen rodeando a la presunta trama de espionaje parapolicial organizada contra Luis Bárcenas.
Según ha explicado en Al Rojo Vivo, entre los principales implicados parece existir una especie de "pacto de no agresión", aunque aun así continúan apareciendo grietas y contradicciones en los relatos ofrecidos ante el tribunal. Campos puso el foco especialmente en las versiones opuestas de Jorge Fernández Díaz y Francisco Martínez sobre el conocimiento que tenían del chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, captado como colaborador policial.
"Francisco Martínez ha cambiado radicalmente su posición respecto a la fase de instrucción", ha recordado el periodista. Durante la investigación judicial, el exsecretario de Estado de Seguridad protagonizó un duro enfrentamiento con el exministro del Interior, al que entonces responsabilizó directamente de la operación. Sin embargo, ahora ambos mantienen una línea de defensa mucho más coincidente.
Pese a ello, Campos ha subrayado una contradicción clave que, a su juicio, resulta especialmente relevante. Según relató, Francisco Martínez afirmó ante el tribunal que el 13 de julio de 2013 Jorge Fernández Díaz le informó personalmente de que existía "un colaborador de la Policía incrustado en la familia Bárcenas" y que incluso le dio el nombre: Sergio Ríos.
"Eso significa que Fernández Díaz sabía perfectamente quién era el topo policial y cuál era su función ya en julio de 2013, mucho antes de que el asunto trascendiera públicamente", ha explicado Campos. Una versión que contradice directamente la defensa del exministro, quien sostiene que no conoció la existencia del chófer hasta finales de 2015 o principios de 2016, cuando el caso apareció publicado en los medios.
El periodista también ha destacado otras inconsistencias en la declaración del exministro del Interior. Fernández Díaz ha asegurado durante el juicio que no supo nada del comisario Villarejo hasta coincidir con él en un acto oficial en 2016. Sin embargo, Campos recordó que existe una grabación, publicada en su día por El País y admitida como prueba por el tribunal, fechada el 16 de diciembre de 2012, en la que aparecen conversando durante más de una hora Jorge Fernández Díaz, Villarejo, Eugenio Pino y otros mandos policiales.
Para el periodista, uno de los aspectos más graves del caso es que ha quedado acreditado el uso de recursos públicos para desarrollar el operativo contra Bárcenas. "Se utilizaron fondos reservados y medios policiales para intentar hacerse con el material sensible de Bárcenas y neutralizar pruebas que podían perjudicar al Partido Popular", ha afirmado.
Campos recordó además que se destinaron hasta 70 agentes de Policía, trabajando por turnos, para realizar seguimientos y labores vinculadas a la operación Kitchen. También destacó el papel del comisario García Castaño, quien siempre sostuvo que llegó a tener en su poder el famoso pendrive con información sensible de Bárcenas y que incluso habló de ello con Francisco Martínez.
Otro de los elementos que, según el periodista, apuntalan la tesis del espionaje es la existencia de grabaciones que revelan un presunto control sobre Bárcenas incluso dentro de prisión. Campos explicó que en una conversación grabada —que el tribunal no ha permitido escuchar públicamente durante las sesiones— Francisco Martínez le cuenta a Villarejo que ha recibido información sobre unos documentos que Bárcenas intentaba sacar de la cárcel ocultos entre ropa sucia.
"Eso evidencia que había algún tipo de vigilancia o filtración dentro de Soto del Real y que esa información se compartía entre los responsables de la operación", ha señalado.
Miguel Ángel Campos también ha recordado uno de los episodios más controvertidos y menos esclarecidos de toda la causa: el asalto protagonizado por Enrique Olivares, conocido como "el secuestrador de los Bárcenas". El periodista destacó la extraña coincidencia de que el asalto se produjera precisamente el único día en que, supuestamente, no existía vigilancia policial sobre la familia.
Olivares irrumpió armado en el domicilio familiar y mantuvo retenidos a varios miembros de la familia Bárcenas. Tras su detención, según ha expliado Campos, comenzó a recibir ingresos periódicos de 200 euros mensuales en su cuenta de peculio en prisión, pese a que oficialmente procedía de una familia insolvente.
"Nunca se investigó quién hacía esos ingresos ni tampoco las visitas que determinados policías realizaron a Olivares en prisión", ha denunciado el periodista, convencido de que aún quedan numerosos aspectos de la operación Kitchen que jamás se han investigado en profundidad y que quedaron fuera del procedimiento judicial.