en al rojo vivo
Carrión destaca que en este momento "el más débil es Trump": "Por la fatiga interna y presión internacional por parte de los aliados en el Golfo"
El periodista y analista de 'El Independiente' no descarta que Estados Unidos dé por cumplidos sus objetivos en el conflicto y opte por retirarse, marcando distancias con la estrategia de Israel.

En medio de la escalada del conflicto con Irán, países del Golfo como Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí se mantienen por ahora en una posición de cautela y, por ahora, sin responder militarmente.
El periodista de 'El Independiente', Francisco Carrión, explica que muchos gobiernos de la región se sienten atrapados entre dos presiones opuestas. "Yo he estado intentando pulsar con altos dirigentes de estos países en estos días y alguien me decía de manera muy gráfica que se encuentran entre la espada y la pared: entre lo que consideran la traición de Donald Trump, que no esperaban que escalara el conflicto a una dimensión como esta, y lo que ven como un acto criminal de Irán, que ha roto puentes tradicionales con vecinos con los que al menos se había restablecido cierta paz"
Carrión recuerda que esa distensión regional era reciente: "No hace tanto que Arabia Saudí restableció relaciones con Irán".
A esta tensión política se suman factores estratégicos y económicos que explican por qué los países del Golfo evitan implicarse directamente en la guerra. "Comparten espacio geográfico, viven en la misma región, y están atrapados unos con otros. Catar tiene reservas de gas compartidas con Irán y además es un mediador regional, por lo que no va a implicarse en una guerra que tendría un coste enorme. Omán está en una posición similar", ha destacado.
Tampoco se espera que las principales potencias árabes de la región entren en el conflicto. "Ni Arabia Saudí ni Emiratos Árabes Unidos parecen dispuestos a ir a la guerra. Quizá Emiratos podría verse tentado, pero en cualquier caso las relaciones históricas en la región nunca han sido fáciles", ha señalado Carrión.
En este contexto, Carrión apunta a un elemento que podría cambiar el rumbo del conflicto: la posición de Washington. "En esta partida, el que ahora mismo parece más débil es Trump. Tiene fatiga interna en Estados Unidos y presión internacional de sus propios aliados en el Golfo, que no ven bien esta guerra. No descarto que anuncie que Estados Unidos ha cumplido sus objetivos —que no son los mismos que los de Israel— y decida salir de escena".
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.