15 personas han denunciado
Una visita papal con polémica por los abusos de la Iglesia: León XIV acudirá a la zona cero de la pederastia clerical catalana en la Abadía de Montserrat
¿Por qué es importante? Allí al menos 15 personas han denunciado que cuando eran menores sufrieron abusos sexuales por parte de tres religiosos y han preparado una protesta al enterarse de la visita del pontífice.

Resumen IA supervisado
El 'papatour' continúa en Cataluña, donde León XIV visitará la Cárcel de Brians 1, la Sagrada Familia y la Abadía de Nuestra Señora de Montserrat. Esta última ha generado controversia, siendo considerada la "zona cero de la pederastia clerical catalana". Al menos 15 personas, incluidas víctimas como Miguel Hurtado, han denunciado abusos sexuales cometidos por religiosos. Hurtado, abusado a los 16 años por el sacerdote Andreu Soler, fue el primero en denunciar. En 2024, el Parlament de Cataluña otorgó la Medalla de Oro a la Abadía, pese a las protestas de las asociaciones de víctimas. La visita papal ha reavivado el enfado, considerándola un "acto de violencia institucional".
* Resumen supervisado por periodistas.
El 'papatour' no para aunque se haya ido de Madrid. León XIV, que ya ha aprovechado su primera jornada en Cataluña, visitará este miércoles la Cárcel de Brians 1, la Sagrada Familia y la Abadía de Nuestra Señora de Montserrat. Y esta última ha generado polémica porque precisamente allí, en la conocida como "zona cero de la pederastia clerical catalana", al menos 15 personas han denunciado que cuando eran menores sufrieron abusos sexuales por parte de tres religiosos y esas víctimas ya han anunciado una protesta.
Miguel Hurtado es una de esas víctimas. Él tenía 16 años cuando Andreu Soler, un sacerdote, abusó de él durante un año: "Yo fui abusado en la Abadía de Nuestra Señora de Montserrat. En 2019, la Abadía de Montserrat reconoció que mi agresor había sido un depredador sexual, que había abusado de 12 niños durante 30 años".
Su depredador sexual, ya fallecido, trabajó en la Abadía desde 1972 hasta el año 2000. Un informe del propio centro reconocía en que al menos pudo abusar de 15 menores de edad durante esos 30 años.
Él fue el primero en denunciar el infierno que vivió de niño en la conocida como "zona cero de la pederastia clerical catalana", pero al menos otras dos víctimas señalan también a dos hombres más que nunca fueron juzgados, simplemente los apartaron de su puesto. "Montserrat lo sabía, lo supo en su momento, y una vez más decidió encubrir los hechos", lamenta Miguel.
En 2024, el Parlament de Cataluña concedió la Medalla de Oro a la Abadía de Montserrat. Las asociaciones de víctimas de abusos sexuales pidieron que le quitaran la distinción por haber silenciado durante 20 años los casos de pederastia, pero no lo consiguieron. En la actualidad, el monasterio todavía la conserva. "Por favor, por el bienestar de las víctimas de pederastia, no echen sal en nuestras heridas, no incrementen nuestro sufrimiento", recogía ese escrito.
Ahora, con la visita del papa al monasterio, el enfado de las víctimas continúa. Lo consideran un "acto de violencia institucional consciente, deliberado, cruel e innecesario".