Derecho al silencio
Sin el secreto de confesión empiezan los problemas: obligaría a los curas a denunciar abusos sexuales de compañeros
¿Qué ha dicho? "El sigilo sacramental de la confesión reviste una importancia especial para la Iglesia católica. Se inserta en el ámbito más amplio de la libertad religiosa, que garantiza a las comunidades creyentes un espacio propio de vida, organización y disciplina interna", dijo León XIV el lunes en Madrid.

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En su visita a España, el papa León XIV destacó la importancia del sigilo sacramental de la confesión, vinculándolo a la libertad religiosa y la disciplina interna de la Iglesia católica. Recientemente, Francia ha intentado abolir este secreto tras denuncias de abusos sexuales en un internado. La medida busca prevenir abusos, pero enfrenta fuerte oposición de la Iglesia, que considera el secreto inviolable. Históricamente, sacerdotes han enfrentado presiones para romper este silencio, con casos notables en Australia, México y Polonia. En España, el secreto está protegido por la ley, pero en países como Australia y EE.UU., se han comenzado a implementar restricciones.
* Resumen supervisado por periodistas.
Entre los mensajes que ha ido dejando el papa León XIV en su visita a España, hay que destacar uno que lanzó el lunes en Madrid y que ha pasado desapercibido. Porque el pontífice aseguró: "El sigilo sacramental de la confesión reviste una importancia especial para la Iglesia católica. Se inserta en el ámbito más amplio de la libertad religiosa, que garantiza a las comunidades creyentes un espacio propio de vida, organización y disciplina interna".
Pero la confesión conlleva otro concepto clave: el del secreto de confesión. Hace solo una semana, Francia ha intentado acabar con este secreto sobre lo que se escucha de los creyentes. Sobre todo, tras conocer las denuncias por abusos sexuales sobre menores en un internado de élite, situado muy cerca de los Pirineos.
Francia quiere que los curas ya no puedan esconderse tras el secreto de confesión. Una medida para acabar con los abusos y que ha puesto a la Iglesia en pie de guerra. Y es que, este acto sacramental implica tener que callarse y ocultar hasta un asesinato reconocido por un feligrés. Hasta si lo que le cuenta es que está pensando en llevar a cabo un acto delictivo grave.
Solo existe un caso 100% documentado de un religioso que ha roto el secreto. Se dio en Australia y el protagonista fue el padre Ezi Wanne, que acabó siendo excomulgado en 2018. Su archidiócesis recibió varias denuncias en las que se le señalaba por quebrantar este silencio. La Santa Sede confirmó la infracción y lo expulsó, demostrando que la Iglesia Católica es inflexible.
Callados, hasta ante un tribunal
Tan fuerte es el secreto de confesión que deben cumplir los religiosos que, a lo largo de la historia, hemos visto casos de presiones para que lo rompieran.
Por ejemplo, al padre Jeff Bayhi lo llevaron ante el Tribunal Supremo de Louisiana para que hiciese público lo que le habían contado dentro de un confesionario. No lo lograron. Guardó el secreto de confesión y no fue encarcelado.
También hay que recordar cómo el Ejército de México exigió al padre Magallanes que les contase lo que le habían confesado los presos. Él se negó y fue fusilado. Aunque el ejemplo más extremo es el de San Juan Nepomuceno, que fue torturado en el siglo XIV porque se negó a decirle al rey de Bohemia lo que le había confesado la reina. Él es todavía el símbolo del secreto de confesión.
Y hay también casos documentados de sacerdotes polacos que no quisieron colaborar con el régimen nazi.
El secreto de confesión en España
En España, el secreto de confesión está protegido jurídicamente. La Ley de Enjuiciamiento Criminal deja claro que los sacerdotes no están obligados a contar nada de lo escuchado en un confesionario.
En nuestro país pueden negarse a declarar y no están obligados a denunciar, pero no es así en todo el mundo.
Los recientes casos de abusos sexuales a menores han hecho que en algunos países como Australia y Estados Unidos comiencen a tener leyes, aunque sea solo en algunos estados, para restringir este derecho. Allí los curas ya han dicho que irán a la cárcel antes que tener que pasar por romper su silencio.