Ninjas de internet
Observar y consumir sin compartir: los jóvenes se cansan de ser el escaparate del mundo y se unen al 'cero posts' en redes sociales
Los detalles La Generación Z y la Alfa lo tienen claro, no quieren que su cara sea carne de meme o que un algoritmo haga que su jefe indague en su vida intimidad: "Da un poco de vergüenza... da igual lo que la gente piense, pero da verguenza".

Resumen IA supervisado
La Generación Z y la Alfa han adoptado una nueva tendencia: el modo fantasma en redes sociales. Cansados de ser el escaparate del mundo, ahora prefieren observar y consumir contenido sin compartir su vida privada. Muchos perfiles muestran cero publicaciones, reflejando un cambio hacia la cautela y la privacidad. Un ciudadano comenta que Instagram parece un pueblo abandonado, mientras que los jóvenes prefieren compartir solo con personas de confianza para evitar críticas y mantener su intimidad. Aunque siguen presentes en redes, actúan como "ninjas de internet", consumiendo sin publicar, buscando proteger su privacidad y evitando ser objeto de memes o escrutinio.
* Resumen supervisado por periodistas.
Primero fueron los vinilos, luego la ropa ancha de los 90 y ahora lo más retro de todo: desaparecer. La Generación Z y la Alfa se han cansado de ser el escaparate del mundo y han activado el modo fantasma y es que ahora entre los más jóvenes se está extendiendo una tendencia, la de cero posts, la de observar contenido y consumirlo, pero no compartir nada de su vida privada.
"¿Igual ya está bien, no? Que la gente publique menos su vida y tenga cada vez más privacidad", dice una joven al ser preguntado por laSexta. Darse un paseo por Instagram ahora es como visitar un pueblo abandonado.
Ahora, los usuarios encuentran perfiles sin foto, cero publicaciones y un muro más vacío que la nevera de un estudiante. Los jóvenes demuestran así que ya no se lleva el postureo, se lleva la cautela.
"Así tampoco te expones a las críticas que puedan hacer", confiesa una usuaria. Pero ojo, que no se hayan ido no significa que no estén y es que se reservan sus cuentas para subir lo que de verdad les apetece sin miedo al juicio: "Para subir storietimes, 'hauls' de pedidos... para gente de más confianza".
Los más jóvenes lo tienen claro, no quieren que su cara sea carne de meme o que un algoritmo haga que su jefe indague en su vida intimidad: "Da un poco de vergüenza... da igual lo que la gente piense, pero no sé, da verguenza".
Siguen estando en las redes sociales, solo que se han vuelto ninjas de internet. Miran, pero no tocan. Consumen, pero no publican: "Nos pasamos el día consumiendo, consumiendo y consumiendo", sentencia una ciudadana.