Si usas habitualmente WhatsApp, has recibido esta última semana un aviso en tu móvil indicando unas nuevas condiciones de la aplicación que no tienes más opción que aceptar antes de febrero para continuar usando sus servicios. A grandes rasgos, estos nuevos términos inciden en compartir y enviar más información (si cabe) a su propietario desde 2014, Facebook.

Tal y como comparte la aplicación en su Política de Privacidad, esta consistirá principalmente en “cómo las empresas pueden usar los servicios alojados de Facebook para almacenar y administrar sus chats de WhatsApp”. Esto pone en duda la fiabilidad y credibilidad de estos dos gigantes norteamericanos después de que hace unos años Facebook prometiese a sus usuarios que su información no se compartiría con Whatsapp, y viceversa. De hecho, la normativa de protección de datos en Europa prohíbe que se compartan este tipo de datos, por lo que la ciudadanía española debería estar tranquila por lo que respecta a su privacidad en WhatsApp.

La letra pequeña de las nuevas condiciones

Con todo, la pregunta del millón sigue siendo si va a leer Facebook nuestras conversaciones privadas. Al aceptar las nuevas condiciones que propone la compañía, estás accediendo a que Facebook pueda acceder a toda la información que has compartido previamente con la aplicación. Según detallan, esto sería “para operar, proporcionar, mejorar, entender, personalizar, respaldar y promocionar”.

Esto quiere decir que tienen vía libre para saber tu dirección IP, número de móvil, ubicación, zona horaria o modelo de móvil, entre otras muchas cosas, y que esta misma valiosa información se comparta también con servicios de terceros asociados con Facebook. Todo esto, claro está, bajo la excusa de mejorar y optimizar tu experiencia con ambas aplicaciones.

No obstante, con el revuelo formado en redes sociales, poco a tardado WhatsApp en puntualizar en su propio Twitter y web los datos que van a compartirse. Como explica, es “imposible”, además de ilegal, compartir los chats personales debido al cifrado de extremo a extremo que tiene la propia aplicación.

 

La aplicación asegura que no compartirá los chats privados, ubicación o agenda de contactos. Es decir, el conglomerado que dirige Marc Zuckerberg tendrá acceso a muchos datos tuyos, pero no todos. Por lo tanto, la respuesta es sencilla: Whatsapp no leerá tus conversaciones.

De hecho, desde el INCIBE, Centro de Respuesta a Incidentes de Seguridad, explican a Lasexta.com que, a priori, las nuevas políticas de privacidad de la compañía no suponen ningún riesgo para el ciudadano.

Así mismo, este organismo aconseja en su web a las empresas que apuesten por el servicio WhatsApp Business tanto internamente como a la hora de contactar con particulares y no Whatsapp Messenger, orientada a conversaciones personales. Esto es debido a la seguridad extra y funciones que proporciona la primera, como aceptar o rechazar ser incluidos en un grupo de chat y, de esta manera, proteger en cierta medida la privacidad de tu teléfono personal.

Telegram y Signal, las beneficiadas de la polémica

Pese a las aclaraciones, uno de sus principales competidores, Telegram, no ha desaprovechado la oportunidad de reírse en redes sociales de las nueva política de WhatsApp y así ensalzar también su servicio.

 

Por que, aunque siga a la sombra de su análogo, si de algo presumen sus creadores, los hermanos Dúrov, es de que “gracias a la infraestructura de múltiples centros de datos y al cifrado, Telegram es más rápida y mucho más segura que WhatsApp”, como comparten en su web.

Además de Telegram, el popular magnate Elon Musk también se ha sumado a las críticas a la aplicación con un mensaje corto pero potente en su Twitter personal: “Usa Signal”. Signal es una aplicación de mensajería mucho menos conocida pero en la que, como ellos mismos comparten en su página, “la privacidad no es opcional”. Además, presumen de ser un servicio de ‘código abierto’, por lo que el código de la misma es accesible para todos los usuarios, es decir más transparencia.

 

Estas dos palabras bastaron para que este servicio de mensajería instantánea recibiese una avalancha de descargas, como asegura la CNN.