El certificado COVID digital de la Unión Europea, también conocido como pasaporte COVID, tiene fecha de caducidad. Y no, no es que vaya a caer su obligatoriedad para viajar (al menos por el momento), sino que si no se completa la vacunación con la dosis de refuerzo, perderá su validez.

El periodo de validez que contempla la UE es de nueve meses entre la segunda o la primera vacuna -en caso de que se haya superado el coronavirus o se haya recibido el suero de Janssen- y la dosis de refuerzo.

Para estos plazos, explican en su página web, siguen las orientaciones del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), que recomienda la administración de la vacuna de refuerzo seis meses después de la finalización del primer ciclo. Sin embargo, dan un plazo adicional de tres meses para "garantizar que las campañas nacionales puedan adaptarse y que los ciudadanos tengan acceso a la dosis de refuerzo".

Respecto a la edad para esta tercera dosis no destacan nada en concreto, pero el ECDC sí contempla que la vacunación de refuerzo "debe priorizarse para personas de 40 años o más. En nuestro país, por ejemplo, Sanidad dio luz verde a que todos los mayores de 18 años puedan acceder a esta nueva dosis.

Así las cosas, si una persona quiere desplazarse por la Unión Europea deberá contar con la pauta vacunal completa. En caso de que no cuente con el suero de refuerzo, tendrá un plazo máximo de nueve meses desde la última inyección para que se lo administren.

En caso de que el pasajero proceda de un país extracomunitario y le hayan inoculado una vacuna autorizada por la OMS pero no por la Agencia Europea del Medicamento, se exigirá una prueba diagnóstica de coronavirus negativa.

El llamado pasaporte COVID también permite un certificado de recuperación de la enfermedad junto a una PCR negativa para viajar por el interior de sus fronteras para aquellos que no estén vacunados.