EN DIRECTO

Sigue la última hora tras el choque de trenes en Urda (Toledo)

Un luto que no se cierra

La herida abierta de los familiares de las dos personas que siguen desaparecidas desde la DANA: "Tengo ataques de pánico, temblores..."

Los detalles Saray cuenta que Paco, su padre, era su "pilar" y su "sostén", y, sin embargo, no puede "cerrar el luto", ya que no encontraron su cuerpo. Ernesto, por su parte, no sabe nada de su sobrina desde la tragedia. "El día que encuentren los restos, podremos pasar página", expresa.

Saray, hija de un desaparecido por la DANA
Escucha esta noticia
0:00/0:00

Dos años después de la DANA, Saray aún no ha podido llevar flores a Paco, su padre, el abuelo que salvó de la DANA a sus nietos Alejandro y Ruth. "Tuvieron la mala suerte de que se toparon contra el torrente de agua que venía por los barrancos y los arrastró dejando el coche varado. Mi padre se resbaló y ellos se quedaron allí solos esperando el milagro", cuenta la mujer.

Aquella situación traumática le ha dejado secuelas que perduran en el tiempo: "Tengo crisis de ansiedad, ataques de pánico, temblores, tics nerviosos...", señala Saray, a lo que añade que sus hijos "están bien", ya que "han ido haciendo un tratamiento psicológico".

Y es que su padre lo era todo en la vida de Saray. "Mi día a día cambió por completo porque mi padre era mi pilar, mi sostén. Él era quien me ayudaba cuando yo estaba trabajando", manifiesta.

Por su parte, Ernesto perdió a su hermana Elvira en la DANA y su sobrina Elizabeth continúa desaparecida dos años después. "El agua se llevó a siete personas y seis fueron localizadas. La única persona que queda desaparecida es mi sobrina, a la que se sigue buscando dos años después", relata.

A pesar de su entereza, Ernesto comparte lo duro que ha sido para su sobrino, el hijo de Elisabeth. "Es un chaval joven, cuando pasó, tenía 17 años, y perdió a su madre. De vez en cuando, me llamaba y me decía que había que ir a buscar a su madre", recuerda.

Así, tanto Saray como Ernesto viven con las ausencias de sus familiares muy presentes y con una herida que no puede cicatrizar. "El día que encuentren los restos y la podemos dar por enterrada, pasaremos al duelo, pasaremos página y entonces sabremos dónde ir y llorar", expresa al respecto el tío de Elisabeth, mientras que la hija de Paco destaca que no pueden "cerrar el luto".

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido