'Quien la sigue, la consigue'. Es cierto que este dicho no siempre se cumple y que no toda insistencia acaba teniendo su recompensa pero, desde luego, no ha sido así con esta pareja de ingleses. Laura Hoyle y Kirk Stevens son un matrimonio de Hucknall, una pequeña localidad cercana a Nottingham, que suelen participar en juegos de azar y a los que la suerte nunca había sonreído demasiado. Sin embargo, la vida les ha dado un giro de 180 grados este pasado mes de marzo porque, gracias a un juego de lotería, se han llevado más de 4 millones de euros, según cuenta un artículo del diario inglés 'Daily Mail'.

El sorteo en el que han participado se llama 'Set for Life' (algo así como 'Te arreglamos la vida'), lo organiza la Lotería Nacional Británica y su dinámica es parecida a 'El Sueldazo' de la ONCE, ya que los acertantes no se llevan un gran premio de golpe, sino una cantidad todos los meses durante varios años. En este caso, esta pareja ha ganado 10.000 libras al mes, casi 12.000 euros, durante los próximos 30 años, lo que hacen un total de 4.176.000 euros.

Se dieron cuenta casi un mes después… y la madre de ella no se lo creía

El sorteo con el que esta pareja se hizo millonaria se celebró el 1 de marzo y al día siguiente Laura recibió una notificación en su móvil en el que se leía que "había buenas noticias" sobre el boleto comprado. Sin embargo, ella afirma que ya había recibido el mismo mensaje antes, de modo que no le dio muchas vueltas, porque pensaba que sería un reintegro o una cantidad menor.

De hecho, participó en varios sorteos más sin saber que había ganado el anterior y no se metió en la cuenta de Internet hasta que no recibió un correo el día 25, es decir, más de tres semanas después del juego. En uno de los mensajes que le habían mandado desde Camelot, la empresa organizadora de la lotería en Reino Unido, le pedían que llamara rápidamente a un número de teléfono, así que, en ese momento, Laura paró de trabajar, cogió su móvil y recibió la noticia de su vida: ella y su pareja habían ganado más de 4 millones de euros con solo elegir seis números en un boleto.

"Pensaba que era una broma, no podía creer que nos estuviera pasando a nosotros. Era muy raro decir: 'he ganado la lotería'", confesaba la afortunada, que prácticamente no pudo dormir la noche que se enteró.

Laura y Kirk lo celebraron con cuatro botellas de prosecco y llamaron a sus madres tan pronto como se dieron cuenta de lo que habían conseguido. "La madre de Laura no quería alegrarse hasta que no estuviera más confirmado, estaba muy escéptica", comentaba Kirk. Según él, su suegra les colgó el teléfono hasta tres veces porque no se lo acababa de creer y pensaba que el matrimonio se estaba riendo de ella.

Laura ha dejado el trabajo y ya se han comprado un Porsche

Con tanto dinero en su cuenta bancaria durante los siguientes 30 años, la pareja se planteó si dejar o no el trabajo, ya que los 12.000 euros mensuales superan el sueldo que podrían ganar en casi cualquier empresa. Y Laura lo tuvo claro: al poco de enterarse, se acercó a la oficina, presentó su dimisión y devolvió el coche que le había prestado la compañía. Kirk, sin embargo, ha decidido mantener su puesto en la planta de Rolls-Royce donde trabaja, porque asegura que allí está muy contento. Eso sí, la alegría del premio le ha impulsado a terminar la licenciatura en sistemas de fabricación avanzados que había empezado a estudiar.

Después de estas decisiones, y tras darse cuenta de que se habían quedado sin coche porque Laura lo había entregado en su empresa, no se lo pensaron dos veces y se fueron a un concesionario de Porsche. Allí se compraron el vehículo que siempre habían querido tener: un Porsche Cayenne. "Entre la lotería y los ahorros que tenía pudimos dar la entrada del coche y usarlo de inmediato. Es increíble conducirlo e incluso los perros parecen bastante satisfechos", explicaba Laura.

Después del Porsche, la pareja está planificando ya unas vacaciones a todo lujo para cuando termine la pandemia. Además, Laura quiere reformar su casa y crear su propia empresa, relacionada con la administración de fincas y la venta de propiedades, mientras que Kirk sueña con montar su propio taller de bricolaje para diseñar muebles de madera en su tiempo libre. Como dice la canción de Camilo, 'Vida de Rico'