La princesa Leonor estudiará el próximo curso en el colegio UWC Atlantic, un internado británico cuya matrícula para los dos cursos de Bachillerato cuesta 76.500 euros. Sin embargo, tal y como ha explicado Peter Howe, el director del centro al que acudirá la heredera, en una entrevista con el diario El Mundo, los alumnos deberían tener restringida la paga de sus padres.

"Recomendamos que no les den más de 50 euros al mes, pero bueno, ahora es más difícil, hay tarjetas de crédito, compras on line... ", afirma al medio citado. Al fin y al cabo, según Howe, este consejo no es más que una pata más de la filosofía de la entidad académica. De este modo, la UWC procura que no haya grandes diferencias entre los alumnos, de los cuales, afirma el centro, más del 80% han recibido algún tipo de beca.

En esta línea, el director insiste en diversas ocasiones en la imparcialidad del proceso de selección. Es más, afirma que "no tenía ni idea" de quién es la princesa Leonor: "Soy canadiense y aún me cuesta un poco seguir este tipo de cosas. Que nadie piense que está aquí por ser quién es", sentencia.

Así, para lograr una plaza, Leonor ha tenido que hacer una solicitud anónima, después una entrevista con la alumna y sus padres y, finalmente, una jornada de selección online que incluye "actividades grupales, una presentación del proyecto y un cuestionario de bienestar emocional", como apunta la UWC.

De acuerdo con Howe, el UWC Atlantic es una entidad muy estricta con los alumnos. Estos solo pueden abandonar el centro una o dos veces por curso —un hecho que impide a la heredera seguir con los compromisos de la Casa Real—. Tampoco hay televisión, aunque el responsable asume que "más de uno" verá Netflix a escondidas.

Así es el nuevo colegio de la princesa

El UWC Atlantic está ubicado en un castillo que data del siglo XII. Un hecho que hace que la entidad, en todo momento, presuma de sus instalaciones. Y no es para menos: ubicado en St Donat’s, en la costa del sur de Gales, el espacio de este colegio abarca 122 acres de bosques y tierras de cultivo. Incluso cuenta con su propio valle y un paseo marítimo, mientras que, en el propio recinto, se incluyen un comedor, biblioteca, bosques, piscina exterior y cubierta, y clases "dentro de los edificios históricos".

La comunidad estudiantil está distribuida en ocho residencias "construidas a medida". En cada una de estas hay unos 48 estudiantes, que se reparten por pasillos separados: uno masculino y otro femenino. Asimismo, lo más seguro es que Leonor comparta su cuarto con otras tres compañeras, cada una con una nacionalidad diferente. Junto con eso, la UWC insiste en que los estudiantes están bajo el cuidado de coordinadores, que viven en casas adyacentes.