El Gobierno y las autonomías han alcanzado un acuerdo sobre las medidas para garantizar "una vuelta a las aulas de forma segura", de cara a una inminente vuelta al cole, que llega en pleno repunte de los contagios por coronavirus.

Así lo han anunciado la titular de Educación, Isabel Celaá, y el ministro de Sanidad, Salvador Illa, tras la reunión que han mantenido este jueves con las consejeros para abordar el inicio del nuevo curso escolar.

Illa ha explicado que se considerará que existe un brote en un centro escolar cuando haya tres casos de COVID-19 y ha detallado que si se detecta un contagio en un "grupo de convivencia estable", todo el grupo quedará en cuarentena, mientras que si esto mismo ocurre en una clase normal, solo quedarán aislados los contactos estrechos del alumno infectado.

A preguntas de la prensa, el titular de Sanidad ha precisado que si hay brotes en varias aulas sin vínculo epidemiológico constatado entre sí, se procederá de la misma forma, mientras que, si se constata un vínculo entre los brotes, "se tiene que estudiar caso a caso" y tomar decisiones, como pueden ser "cerrar un aula" o "suspender una línea educativa".

Cerrar un colegio se deja "para el caso más extremo"

En cualquier caso, ha insistido, la opción de cerrar un centro de forma temporal se dejará "para el caso más extremo y absolutamente excepcional". Para que eso ocurra, ha dicho, debe constatarse una "transmisión no controlada y generalizada".

Illa además ha aclarado que la posible suspensión de la actividad lectiva es "una decisión que compete a las comunidades autónomas". En este sentido, ha matizado que se ha eliminado la referencia al respecto que contenía el borrador del plan. No obstante, ha señalado que "hay un consenso amplio en el ámbito de los consejeros de salud" en que las medidas de este tipo "serían el ultimísimo recurso".

"El acuerdo es iniciar la actividad educativa de forma presencial", ha insistido, señalando que "si hay medidas de este tipo que afecten a comunidades autónomas colindantes" se buscarán mecanismos de coordinación para valorarlas conjuntamente.

Presencialidad y mascarilla desde los seis años

Por su parte, la ministra de Educación ha detallado que el plan consensuado recoge 29 medidas y cinco recomendaciones para . Esta estrategia, ha detallado, incluye "con carácter general" la actividad lectiva presencial "para todos los niveles y etapas", priorizando a aquellos alumnos de menor edad, "al menos hasta 2º de ESO".

Además, Celaá ha afirmado que los centros "se mantendrán abiertos durante todo el curso escolar", así como el comedor, sobre todo para las familias vulnerables, siempre que la situación epidemiológica así lo permita. También ha precisado que todos los colegios designarán a una persona responsable que coordine las cuestiones relacionadas con el COVID-19.

Los niños más pequeños se organizarán en "grupos de convivencia estable"

Asimismo, ha confirmado que -tal y como adelantó ayer, miércoles- el uso de mascarilla será obligatorio a partir de los seis años, con independencia de la distancia interpersonal. En este sentido, ha explicado que en Infantil y Primer Ciclo de Educación Primaria los niños se organizarán en "grupos de convivencia estable".

Por otra parte, los alumnos tendrán que llevar a cabo una higiene de manos al menos cinco veces al día, además de recibir educación para la salud. Se dará, asimismo, una gran importancia a la ventilación, ha indicado la ministra.

Las CCAA decidirán cómo tomar la temperatura

Illa, que ha defendido que "se dan las condiciones", con las medidas consensuadas este jueves, para que el curso comience de forma presencial, también ha señalado que la distancia interpersonal "sigue siendo importante" y ha insistido en que la ventilación deberá ser "muy frecuente" y, si es posible, "constante" en las aulas.

Con respecto a la toma de temperatura, una de las cuestiones que estaban pendientes de concretarse hoy, el ministro de Sanidad ha indicado que será antes de entrar en clase y "en la modalidad que escoja cada comunidad autónoma" que "lo organizará como tenga por conveniente".

A este respecto, la ministra Celaá ha apuntado que la toma de temperatura podrá llevarse a cabo en el propio ámbito escolar, o bien en el domicilio. En este sentido, ha señalado que esta posibilidad está conectada con una firma de responsabilidad por parte de los padres o una "información fehaciente" de que esto tiene que hacerse.