Uno de los grandes miedos respecto a la vuelta al cole es saber qué va a pasar si hay un positivo en coronavirus en un centro educativo. ¿Se cerrará el colegio o la clase?, ¿se deberán aislar todos los compañeros de clase y sus familias?

El protocolo de Educación y Sanidad acordado conjuntamente con las comunidades autónomas prioriza cerrar aulas concretas y aislar inmediatamente a la persona con síntomas en una sala con ventilación, pero mantener la actividad en el centro. El cierre solo se contemplará "cuando se constate que haya una transmisión no cotrolada y generalizada" y se hará durante 14 días.

En este sentido, la ministra de Educación, Isabel Celaá, ha defendido que el objetivo es "el mayor grado de presencialidad en todos los grupos y niveles", justificando así "mantener abiertos todos los centros".

¿Quién debe guardar cuarentena?

Tal y como ha señalado Salvador Illa, ministro de Sanidad, cuando haya un caso dentro de un grupo convivencia estable o 'burbuja', donde no se tiene la obligación de guardar distancia de seguridad, todo el grupo deberá que cuarentenarse. Pero cuando se produzca un caso en un aula normal, solo se aislará a los contactos estrechos.

Si hay brotes entre varias aulas pero sin relación entre ellos se procederá desde el mismo modo. Cuando los brotes en diferentes aulas sí estén relacionados, "deberá estudiarse", ha indicado Illa. Además, ha especificado que con tres casos en la misma centro se considerará ya brote.

Actividad normal en el aula hasta confirmarse el positivo

Hasta que no se confirme el positivo se debe continuar la actividad normal "extremando precauciones" tanto en el centro como en la clase en la que se ha registrado el posible caso de COVID-19.

No pueden acudir con síntomas compatibles con el COVID-19

Para evitar a toda costa un brote en los centros educativos, los alumnos no podrán acudir si presentan algún síntoma compatible con coronavirus. Tampoco podrán hacerlo aquellos que hayan estado en contacto con un positivo.

La toma de temperatura de los alumnos se hará tanto en el hogar como en el ámbito escolar. Además, los responsables de los menores deberán o bien firmar una declaración responsable o una información fehaciente de que no pueden llevar a los niños y niñas al colegio con fiebre o síntomas.