crisis en Ceuta
La violencia, los insultos y las descalificaciones no son apoyar a Ceuta: así usaron neonazis y grupos radicales el sufrimiento de la ciudad para dar alas al odio
Los detalles Hubo algunos, alentados por muchos discursos de odio, que solo fueron a las manifestaciones de este miércoles a insultar, a agredir y a reventar una protesta legítima
Grupos radicales en la manifestación en apoyo a Ceuta, este miércoles.Resumen IA supervisado
El apoyo a Ceuta y sus habitantes motivó a miles de personas a manifestarse pacíficamente en toda España. Sin embargo, algunos individuos, influenciados por discursos de odio, aprovecharon la ocasión para cometer actos violentos, como atacar a la Policía Nacional e intentar derribar el vallado del Congreso de los Diputados. En ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia, grupos radicales, incluidos neonazis, incendiaron fotos de políticos y promovieron consignas xenófobas. Estas acciones no representan el apoyo a Ceuta, sino que utilizan el sufrimiento de la ciudad para fomentar el odio, atacando a su población de origen marroquí y difundiendo mensajes discriminatorios.
* Resumen supervisado por periodistas.
Defender y apoyar a Ceuta y a los ceutíes es lo que hizo la inmensa mayoría de los que este miércoles salieron a las calles de toda España. Pero hubo algunos, demasiados, alentados por muchos discursos de odio, que solo fueron a las concentraciones a insultar, a agredir y a reventar una protesta legítima.
Atacar violentamente a la Policía Nacional e intentar derribar el vallado con el que anoche defendían el Congreso de los Diputados no es defender Ceuta. Tampoco tratar de agredir a los agentes con todo tipo de objetos, incluso con sillas de metal.
Adherirse entre la mayoría pacífica de Madrid, Barcelona o la de Valencia y aprovechar para quemar fotos de políticos como el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, no es defender España. Esto es solo la excusa que encontraron los neonazis y grupos radicales entre los que se encontraban Núcleo Nacional y España 2000.
Tampoco es apoyar a Ceuta cargar contra buena parte de su población actual, que es de origen marroquí, ni con carteles ni con cánticos. Sobre estos últimos este miércoles se pudo escuchar en algunos momentos de las manifestaciones: "España, cristiana y no musulmana".
Y acompañar todo esto de insultos y descalificaciones tampoco es mostrar solidaridad con el pueblo de Ceuta: es aprovechar el sufrimiento de una ciudad para dar alas a un odio desenfrenado.