Crisis migratoria
El plan del Gobierno para El Trampolín hace aguas: cientos de migrantes vuelven a la playa y llegan las primeras críticas por los nuevos campamentos
Sí, pero... A pesar de la idea del Ejecutivo, las ONG critican el intenso frío en las carpas y la ausencia de elementos como duchas y electricidad. El Trampolín, de nuevo lleno de tiendas de campaña.

Resumen IA supervisado
En la playa de El Trampolín, en Ceuta, los migrantes viven una situación de incertidumbre, jugando al "ratón y al gato" con la Policía. Desalojados anteriormente, han vuelto a instalar tiendas de campaña en la arena, esperando un techo y una cama. A pesar de los espacios habilitados por el Gobierno, muchos regresan a la playa debido a las malas condiciones de los campamentos temporales, donde enfrentan frío y baños en mal estado. Las ONG denuncian la falta de recursos básicos como comida y agua. En Loma Colmenar, las largas colas reflejan la saturación y la desesperación de quienes buscan acceder a estos espacios. Aunque se han habilitado plazas para 1.500 personas, la situación está lejos de resolverse, con miles aún sobreviviendo en la ciudad. El Gobierno intenta trasladar a 500 niñas a la Península, pero la situación sigue siendo crítica.
* Resumen supervisado por periodistas.
Jugando al ratón y al gato. Así están los migrantes que quedan, que siguen, en la playa de El Trampolín. Que han puesto esas tiendas de campaña en la arena de Ceuta. En un lugar del que desalojaron a más de mil personas para realojarlas en unos espacios habilitados por el Gobierno pero que se ha vuelto a llenar de personas. Que cientos y cientos han copado de viviendas improvisadas con la esperanza de que el próximo paso sea tener un techo y una cama.
Y así esperan. Esperan a que la Policía se marche de allí para organizarse. Para instalarse de nuevo en la playa. Lo hacen entre ellos y, en cuanto se van los furgones de los agentes, vuelven a la playa. Ni cinco minutos pasan para que se levanten las tiendas y para que se escuchen esos gritos de '¡Asilo, asilo!' pidiendo derechos.
"No queremos volver", dicen. Buscan ser de los que lleguen a Loma Colmenar. A uno de los campamentos habilitados por el Gobierno. "Les van a dar mantas, pero no tienen duchas", denuncian las ONG. Porque tienen carencias, carencias que hacen que muchos hayan vuelto a las playas ante la falta de medios en estos espacios.
Pero es el plan del Gobierno. Uno que, de momento, no está dando el efecto buscado. Porque a pesar de estos espacios que han habilitado muchos han regresado a la playa. Muchos han vuelto al lugar desde el que llegaron a lugares como Loma Margarita y otros se han unido a ellos pensando que podrán llegar allí. Que podrán ser de los que tengan esas pulseras azules que permiten el acceso.
Frío y baños "que huelen muy mal"
Han sido más de 1.500 los migrantes que han pasado ya una noche en estos campamentos de acogida temporal. Son carpas con literas en las que pasan las horas mientras esperan saber qué será de ellos. Las condiciones no son precisamente las mejores, con frío y con las ONG poniendo el foco además en las condiciones de higiene y la limpieza de las instalaciones.
"Les han dado mantas pero hacía mucho frío. Son carpas y no tienen paredes. Y aunque hay baños no sirven para nada, huelen muy mal", dicen las ONG.
Piden más ayuda para ellos: "Necesitan agua. Necesitan comida. Nos han llamado migrantes para decir que les han dado bocatas, zumo y agua. Que no son suficientes, pero que es mejor que nada".
Ante la ausencia de duchas, hay quien ha comprado cubos. Ante la falta de electricidad, los migrantes han de caminar entre tres y cuatro kilómetros para poder cargar el móvil y hablar con su familia.
Largas colas en Loma Colmenar
En Loma Colmenar, la imagen es la que es. Hay largas colas para poder entrar en un lugar en el que ya no quedan plazas. En el que hay "overbooking de gente" y al que los migrantes buscan poder acceder tras, como dicen, "21 días durmiendo en la calle".
Porque son ya tres semanas las que han pasado desde que unas 80.000 personas llegaran a las calles de Ceuta. Desde que cruzaran la frontera con Marruecos y alcanzasen España incluso a nado. Aunque la gran mayoría se han marchado, aún hay 8.000 que sobreviven como pueden en la ciudad autónoma. Muchos de ellos son niños y niñas no acompañados; otros tantos, potenciales solicitantes de asilo.
Ante tal situación, el Gobierno ha movido ficha habilitando espacios para los migrantes. Para cerca de 1.500 personas en un plan que, de momento, no está saliendo como esperaban. Cientos de personas han vuelto a la playa entre críticas por la falta de medios en las instalaciones que han preparado.
Mientras, buscan poder llevar a la Península a 500 niñas en algo que ven "factible en un plazo de pocas semanas". Para ello han reclamado la "voluntad" de la ciudad autónoma de Ceuta.