En Vigo

Declaran como Lugar de Memoria Democrática las islas de San Simón y San Antón, donde murieron más de 500 presos políticos del franquismo

¿Por qué es importante? El Gobierno ha señalado ambos lugares ubicados en Redondela por su uso como penal durante la Guerra Civil y los primeros años de la dictadura. Murieron más de medio millar de personas por la falta de alimentos y las pésimas condiciones.

Las islas de San Simón y de San Antón
Escucha esta noticia
0:00/0:00

El Gobierno, a través de una publicación en el BOE, ha declarado las islas gallegas de San Simón y San Antón, ubicadas en Vigo, como Lugar de Memoria Democrática. En la resolución, conforme a la Ley de Memoria, se señala que ambos lugares situados en el municipio pontevedrés de Redondela se usaron como penal durante la Guerra Civil y en los primeros años de la dictadura franquista.

La publicación señala que el penal estuvo operativo entre octubre de 1936 y marzo de 1943, pasando por él más de 5.600 presos. Ambas islas estaban unidas por un pequeño puente, situándose en San Simón, la más grande, los pabellones de los presos. En San Antón, la más pequeña, estaba el cuartel de la guarnición militar que se encargaba de defenderlos, además de el cementerio.

Según señala el BOE, en esta prisión murieron más de 500 presos por la falta de alimentos y las pésimas condiciones, además de por hacinamiento. Además, en su mayoría los reclusos eran personas mayores de 60 años. Además, se señalan fallecimientos por "paseos" y fusilamientos. Los allí encarcelados eran presos políticos contrarios al franquismo.

La historia de San Simón se remonta a la Edad Media. Se empezó a usar como monasterio, transformándose en el siglo XIX en un lazareto. Allí se trasladaba a pacientes con enfermedades contagiosas como el cólera y guardaban cuarentena.

Fue cuando se construyó el puente, pues en San Antón se ubicaba a los casos más graves. Esta isla, a pesar de su pequeño tamaño, fue clave en la defensa de la Ría de Vigo.

La declaración de ambas islas, deshabitadas pero con un alto atractivo turístico, como Lugar de Memoria Histórica garantiza la conservación, protección y difusión del lugar, entre ellas la instalación de placas y de paneles.

Aunque no modifica los usos actuales de las islas, sí determina que toda actividad que se desarrolle en ellas deberá ser compatible con la preservación de la memoria de las violaciones de los derechos humanos para evitar que se repitan.

El Gobierno, con esto, pretende garantizar que se respete el reconocimiento y la reparación moral de las víctimas, además de defender los principios de justicia y verdad.

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido