De la mano de su mujer y con sonrisa forzada, así ha entrado a su cita con el banquillo Ricardo Costa, el que fue secretario general del PP de Francisco Camps.

En el banquillo había tres niveles de acusados: en primera fila, los tres miembros principales de la trama, de izquierda a derecha de la imagen, 'El Bigotes', Pablo Crespo y Francisco Correa.

En segunda fila, los responsables políticos acusados, con Costa y el exvicepresidente del Gobierno de Camps, Vicente Rambla, a la cabeza.

A la derecha, los empresarios que supuestamente pagaron las mordidas con las que se financió el Partido Popular. Los diez lo han reconocido abiertamente, también Francisco Correa, que ha confesado que el PP pagaba en negro la mayor parte de sus campañas.

El abogado de Costa cree que quien se benefició de los delitos de los que le acusan no fue su defendido y asegura que es incomprensible que ese beneficiario esté ausente.

La jornada de este lunes ha sido de cuestiones previas y el abogado más combativo ha sido el de Crespo, para quien nada en este proceso se hizo bien y todo está contaminado por lo que ha pedido la nulidad de todas las actuaciones. Es algo que ya intentó sin éxito en el juicio de la primera época de la trama. Los acusados se enfrentan a delitos electorales, contra la Hacienda y falsedad documental.