El Gobierno no tiene aún los apoyos atados para sacar adelante la reforma laboral y dentro de la coalición se encuentran divididos sobre qué compañeros de camino les permitirán obtener el 'sí' del Congreso de los Diputados. De momento, se está priorizando el bloque de la investidura pero, ante la negativa de algunos a avalar el acuerdo del diálogo social, ambas patas del Ejecutivo buscan fórmulas para aprobarla.

Por un lado, desde Unidas Podemos solo se contempla conseguir el aval del bloque de la investidura, por lo que, según ha podido saber laSexta, se abren a negociar otros aspectos fuera del pacto con sindicatos y empresarios de manera paralela para obtener los votos de socios como ERC o EH Bildu.

Pero eso no implica sacar a Ciudadanos de la ecuación, ya que su apoyo es bienvenido, aunque no prioritario.

El tiempo se agota para que el Ejecutivo ate los apoyos suficientes para dar el visto bueno al real decreto ley que modifica el mercado del trabajo. El plazo expira a final de mes y, de momento, socios importantes para el Ejecutivo como el PNV o ERC están por el no al proyecto estrella del Gobierno de coalición.

"Ni tan solo es una reforma, es un maquillaje", censuró ayer mismo el portavoz de los republicanos en el Congreso, Gabriel Rufián. Por su parte, el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, ha reclamado la prevalencia de los convenios autonómicos sobre el estatal para dar el visto bueno a la reforma laboral. "Nuestra responsabilidad es para con este país, y este país es Euskadi", ha subrayado, que para él es defender el "marco vasco de relaciones laborales".

El secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, ha asegurado en Al Rojo Vivo que "nadie entendería que la primera reforma laboral de la historia que recupera derechos no contara con el aval de aquellas fueras que se sitúan al lado de los intereses de los trabajadores y las trabajadoras".

En este sentido, ha respondido al calificativo empleado por Rufián -"Quien ve en esto maquillaje creo que ha visto pocas empresas y pocos trabajadores"- y también al PNV, asegurando que la prevalencia autonómica ya consta en el Estatuto de los Trabajadores y es algo que no se ha modificado.

La baza de los diez diputados de Ciudadanos ahora mismo es clave, ya que podría dar oxígeno al Gobierno y facilitar la aprobación con otros socios habituales, como Más País o Compromís que, si bien no están de acuerdo con el global de la norma, no están en el bloque del 'no'.

Esta misma mañana, el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, ha insistido en que seguirán negociando con el bloque de la investidura, unas fuerzas "prioritarias" para el diálogo, pero que "en el caso de la reforma laboral, todas las fuerzas políticas, principalmente el principal partido de la oposición, tendrían que tener altura de miras". Una mirada dirigida sobre todo a Cs, ya que el PP se ha negado en rotundo a avalar -o abstenerse- en la votación.

Sin embargo, Pérez Rey ha apuntado que la reforma laboral está "en las antípodas" del modelo laboral propuesto por Ciudadanos, por lo que no buscan activamente su apoyo. "Para el Gobierno en su conjunto la opción es sacar esto con el bloque de investidura", ha zanjado.