Con el cambio de estaciones y el descenso de las temperaturas, la gripe empieza a aparecer entre la población y, con ellas, las dudas sobre si se trata de un caso de coronavirus.

A pesar de que la COVID-19 y la gripe comparten vías de transmisión, causan enfermedades respiratorias y comparten algunos síntomas, se pueden extraer algunas diferencias entre ellas. La primera diferencia se encuentra en la forma en la que aparecen los síntomas: en el coronavirus los síntomas suelen aparecer de forma progresiva mientras que los de la gripe se presentan de forma simultánea.

Por otro lado, el tipo de síntomas difiere entre ambas enfermedades, a pesar de que la fiebre, la tos y la pérdida de olfato o gusto sean síntomas comunes. En este sentido, la fatiga, el dolor de garganta, el de cabeza y el muscular parecen presentarse con mayor frecuencia en la gripe que en la COVID-19, según explica la página web del Ministerio de Sanidad.

Como se ha señalado anteriormente, la fiebre es común en ambas enfermedades. Sin embargo hay una pequeña diferencia: en el caso de la gripe suele ser más baja, en los pacientes con coronavirus alcanzan altas temperaturas corporales. En cuanto a la tos, es mucho más seca e irritativa en el COVID-19 que en la gripe, que se caracteriza por la mucosidad y las flemas.

De esta forma, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la congestión nasal y los estornudos son propias de la gripe, como también lo es la pérdida de apetito. Mientras tanto, en el coronavirus predomina la dificultad respiratoria, los problemas de garganta y la sequedad. Además, se puede llegar a contraer hipogeusia (pérdida del gusto) y anosmia (pérdida total del olfato). En cualquier caso, el diagnóstico diferencial siempre debe correr a cargo de un profesional sanitario, según recuerda la web del Ministerio.

Además de diferente sintomatología, las dos enfermedades tienen diferentes porcentajes de pacientes con síntomas graves. En el caso del coronavirus, el 80% de los pacientes que lo contraen sufren la enfermedad de forma leve o asintomática, el 15% presentan síntomas graves que requieren oxígeno y hospitalización, y el 5% causan síntomas críticos, que requieren ventilación e ingreso en una UCI. Sin embargo, este porcentaje de enfermedad grave "parecen más elevados" en el coronavirus que en los casos de la infección por virus de la gripe, según la web del Ministerio de Sanidad.

Las diferencias entre los resfriados y el coronavirus

La gripe no es la única enfermedad que aparece durante esta época del año. Los resfriados o los catarros también están presentes y su aparición puede provocar confusiones en los pacientes al pensar que se trata de coronavirus.

Frente a esta problemática, MªTeresa Pérez Gracia, catedrática de Microbiología de la Universidad CEU Cardenal Herrera, señala que la fiebre y la pérdida de olfato o gusto son síntomas propios del coronavirus mientras que los estornudos y el moqueo lo son del catarro. Además, los dolores musculares, la falta de aire y los dolores de cabeza suelen aparecer más en casos de pacientes con coronavirus que en aquellos que sufren un resfriado común.

Dicho todo esto, la siguiente tabla recoge a modo resumen las diferencias entre estas tres enfermedades.