Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, ha comparecido en una rueda de prensa celebrada en el Palacio de la Moncloa para anunciar una nueva medida que se aprobará en un Consejo de Ministros de carácter extraordinario: "Los trabajadores de actividades no esenciales deberán quedarse en casa las próximas dos semanas. Aprobaremos un permiso retributido recuperable y no tendrán que desplazarse a sus centros laborales desde el lunes 30 hasta el jueves 9".

Sánchez ha apuntado que, ante las demandas de expertos y analistas que han pedido un "confinamiento total" en España para reducir el número de contagios, nuestro país tiene que "decidir entre cerrar la actividad económica que no es esencial o abrir nuevos espacios que, de manera inteligente, permitan no cerrar la actividad económica, pero sí reducir los grados necesarios para vencer definitivamente y de forma mucho más rápida al virus".

En palabras del presidente, que ha puesto un ejemplo para esclarecer el significado de dicha medida, una persona "que trabaja en una obra, a partir del 30 de marzo no trabajará, y podrá tener derecho a ese permiso retribuido recuperable. Pero un enfermero, que es un servicio esencial importantísimo en la batalla contra el virus, seguirá trabajando como ha venido haciendo hasta ahora, hasta vencer al virus".

¿Qué implica exactamente esta medida para el trabajador? Así lo ha manifestado Pedro Sánchez: "Cuando pase esta emergencia de salud que estamos sufriendo, aquellos trabajadores podrán convenir con los empresarios, preferiblemente en el marco de la negociación colectiva, poder trabajar media hora o una hora más al día, hasta el 31 de diciembre, para recuperar esas horas que durante estos días no van a poder realizar". Así, cada trabajador tendrá que negociar en su empresa la devolución de estas horas.

"Todos estos trabajadores seguirán cobrando sus salarios, y las empresas van a seguir cotizando por ellos a la Seguridad Social, pero no van a acudir a su puesto de trabajo. Tendrán que recuperar sus horas después", ha especificado Emilia Sánchez, abogada laboralista de la empresa 'Legálitas', que también ha valorado el coste económico que supone este anuncio: "El coste para el empresario es el pago del salario y las cotizaciones a la Seguridad Social, si bien el trabajador luego tendrá que emplear más tiempo de trabajo".

"El objetivo es reducir drásticamente la movilidad"

Esta medida se implementará "desde el 30 de marzo hasta el 9 de abril. Son ocho días de permiso retribuido recuperable, y es un ejemplo de solidaridad", ha continuado expresando Pedro Sánchez, que no ha querido entrar a detallar en su intervención cuáles son los trabajadores que ofrecen servicios "no esenciales" y que deberán permanecer confinados, con acceso a ese permiso: "Las medidas afectan a aquellos servicios que son calificados en el decreto de alarma como no esenciales. Las esenciales seguirán funcionando hasta ahora".

De momento, se conocen algunas de esas actividades que sí están catalogadas como servicios "esenciales": los establecimientos que proveen a la población de alimentos y productos de primera necesidad, incluyendo las labores de agricultura y ganadería y su traslado, el suministro eléctrico y de petróleo y gas; los servicios sanitarios, desde el personal médico hasta toda la infraestructura inherente; los empleos relacionados con la movilidad y el transporte, entre los que se encuentran los dedicados al control en aduanas; la actividad de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y las Fuerzas Armadas; o los medios de comunicación –de estos Sánchez ha dicho que están haciendo "una labor de pedagogía"–. No son considerados así los trabajadores dedicados a las obras o los astilleros, entre otros.

Sánchez ha explicado que esta medida tiene como prioridad "rebajar la movilidad a los niveles del fin de semana", y ha añadido que el objetivo es romper la cadena de contagios, preservar la salud de los trabajadores y no perjudicar las condiciones laborales: "Lo hacemos ahora porque estamos a las puertas de la Semana Santa. Para cortar de manera más agresiva las infecciones entre compatriotas, y para evitar una progresión intensa del número de hospitalizados y aliviar así la presión de las UCI, principal campo de batalla en la lucha contra el virus".