Mientras los valencianos siguieron la visita del Papa a su tierra a través de Canal 9, la trama Gürtel, presuntamente, se embolsaba por este acuerdo 7,4 millones de euros. Una contratación de la que el expresident, Juan Cotino, tiene claro los responsables: El Vaticano y dos altos mandos religiosos. El arzobispo García Gasco y el cardenal López Trujillo, ambos fallecidos.

“Lo de echarle la culpa a un muerto y a Roma me parece impresentable en un cargo político de tanta responsabilidad”, explica Manuel Mata, portavoz del PSPV en les Corts. Pero Cotino, firme a sus creencias sostiene que fue la santa sede la que tuvo la última palabra y así se lo ha hecho saber al juez de la Mata, a través de un escrito de defensa al que ha tenido acceso El Mundo. “Insiste en que fue un voluntario más para organizar la visita”, explica Juan Nieto, periodista de El Mundo.

El dedo acusador del exconseller no se queda ahí e implica también a Rita Barberá. Según el escrito, Cotino advirtió a la exalcaldesa de que Álvaro Pérez el Bigotes no era de fiar. El PP de Valencia ha preferido no opinar sobre esta estrategia. La de Cotino es la de evitar los once años de prisión que pide la Fiscalía por la visita del Papa.