El teletrabajo ha llegado para quedarse y el Gobierno ha dado un paso más con los primeros detalles del anteproyecto de ley que prepara para regular su aplicación, ahora que está más instaurado en España a raíz del confinamiento por la crisis del coronavirus.

Desde la patronal CEOE, su presidente, Antonio Garamendi, ha advertido que el Gobierno tienen que tener "mucho cuidado con lo que se regula" porque "si se es estrictamente rígido, habrá menos empleo". En este sentido ha advertido que con unas medidas laborales disuasorias el empresario podría "contratar a trabajadores para teletrabajo en cualquier parte del mundo" porque "la digitalización es global".

"Hay un asunto del teletrabajo del que la gente no es consciente: si yo tengo que contratar -hablo en general- y se me ponen unas condiciones totalmente imposibles donde yo no pueda gestionar a mi plantilla, mañana puedo contratar en Portugal", ha argumentado Garamendi en una entrevista en 'Más de uno' de 'Onda Cero'. "La misma labor que puede hacer una persona en España la puede hacer en Brasil o en Argentina otra persona que esté teletrabajando".

"La misma labor que puede hacer una persona en España la puede hacer en Brasil o en Argentina otra persona que esté teletrabajando"

Garamendi

A pesar de ello, Garamendi ha defendido que la alternativa del teletrabajo es un buen planteamiento de conciliación laboral y flexibilidad, pero ha abogado discutirlo y trabajarlo "con tranquilidad y mesura en el tiempo". Actualmente, ha afirmado que uno de cada tres trabajadores (33%) están teletrabajando (cuando antes de la pandemia solo llegaba a un 5%), pero como consecuencia de una "situación anómala".

Gastos y flexibilidad horaria

Las empresas tendrán que pagar a los trabajadores todos los gastos derivados del teletrabajo, tanto directos como indirectos. De esta manera, el ordenador, el wifi o incluso la luz correrían a cargo de la empresa.

Otra importante novedad se encuentra en los horarios. Los empleados podrán pactar con su empresa un horario más flexible que les permita desconectar del trabajo. Para hacerlo, tendrá que pactar con su empresa y siempre deberá cumplir con su jornada laboral.

En el ámbito de la desconexión, también regula que las empresas deban respetar el tiempo de descanso de sus trabajadores. Por otra parte, se indica que el teletrabajo debe partir de un acuerdo entre empresa y empleado, por lo que debe ser voluntario y realizarse tras un acuerdo por escrito.

En el anteproyecto también se especifica que el teletrabajo no debe generar desigualdades entre el teletrabajador y los empleados que acudan presencialmente al lugar de trabajo.

Yolanda Díaz recalca la necesidad de conciliar

Yolanda Díaz ya defendía en una entrevista en El Intermedio que no sirve lo que se ha vivido durante la pandemia de COVID-19. "Estábamos las madres cuidando a los hijos y teletrabajando y eso no es conciliar", explicaba la ministra.

Díaz insiste en que el teletrabajo debe ser "respetuoso" con los derechos de conciliación de los padres y las madres. La titular de Trabajo sostiene que es clave definir las necesidades del trabajador "al igual que se hace en un puesto de trabajo presencial".

Preguntada por los gastos del trabajador derivados del teletrabajo, la ministra apunta que eso es "una incorrección absoluta". "Si estoy en un despacho, lógicamente a las trabajadoras que me rodean les proveemos de medios. Lo que no puede ser es trabajar como hemos hecho en esta pandemia, que los trabajores/as han puesto sus medios personales. Hay que analizar qué medios se necesitan y qué gastos conlleva esta prestación", sentenciaba.