El 23 de febrero de 1981 marcó la historia de España. Antonio Tejero Molina, en aquel entonces teniente coronel de la Guardia Civil, estuvo al frente de un intento fallido de golpe de Estado en el Congreso de los Diputados.

Hoy, 23 de febrero de 2020, se cumplen 39 años desde entonces. En las siguientes líneas te desvelamos la evolución del clan Tejero con el paso de las años, así como anécdotas y curiosidades.

Los Tejero: una familia tradicionalista

Antonio Tejero se casó con Carmen Díez Pereira, hija de un guardia civil, maestra de profesión y madre tuvo de seis hijos: tres chicos y tres chicas, que constituyen la unidad familiar del golpista.

Carmen y Dolores son las dos hijas mayores del matrimonio. Las primogénitas de la saga Tejero han continuado la tradición familiar y están casadas con militares. Carmen es cónyuge de un General de División y Dolores está casada con un Coronel del Ejército de Tierra y posteriormente comisario de Policía.

Después de ser padre de dos niñas, llegó el siguiente vástago a la vida del militar: Antonio Tejero Díez. Además del nombre, el primero de los hijos varones del golpista compartió con su padre la entrega al servicio militar hasta convertirse en guardia civil, siguiendo con firmeza los pasos de su padre.

A Antonio, le siguen Elvira y Ramón, este último sacerdote. Juan, el benjamín de los hermanos, también optó por la carrera militar, y es sargento de la Benemérita en Ávila, aunque ha estado destinado en Málaga, Segovia y Madrid.

El apellido Tejero parece estar estrechamente arraigado al sentimiento castrense, aunque el tercer eslabón de esta pirámide familiar comienza a alejarse de esta tradición familiar. El dirigente del fallido golpe de Estado del 23F tiene 16 nietos.

De golpista a abuelo

Los hijos de Antonio Tejero y Carmen Díaz, que apenas eran unos niños cuando su padre lideró el golpe, han crecido y construido su propia vida, orgullosos de su apellido y de los actos de su padre. En la actualidad, el ex militar es abuelo de 16 jóvenes que completan el árbol genealógico de los Tejero.

Aunque parece que las tradiciones castrenses de la familia se han ido dispersando, tres de los 16 nietos de Antonio Tejero son guardias civiles. Dos de ellos son hijos de Antonio Tejero Díez. El primero, otro Antonio para el libro de familia, en esta ocasión con los apellidos Tejero Sande, ingresó primero en la Academia General Militar de Zaragoza, al igual que hicieron su padre y su abuelo, y más tarde en la Academia de Aranjuez.

Su hermano, Manuel Tejero Sande, también es guardia civil. Él estudió en el Colegio de Guardias Jóvenes de Valdemoro, en Madrid, donde suelen ingresar los descendientes de miembros del Cuerpo y donde preparan las pruebas selectivas de ingreso en la Benemérita.

Por último, otro nieto del golpista, Francisco Javier Hernández Tejero, hijo de su primogénita Carmen, sirve en la Unidad de Escoltas de la Guardia Civil en Madrid tras incorporarse a la Escuela de Oficiales y Suboficiales de Baeza, Jaén.

Anécdotas curiosas de la saga Tejero

El penúltimo de los hijos del ex teniente coronel Tejero es Ramón, párroco de La Cala del Moral, núcleo de la localidad malagueña de Rincón de la Victoria. Rompiendo por completo con las pasiones militares de sus hermanos y de su padre, encontró su vocación en la vida sacerdotal.

En los pocos actos públicos a los que ha acudido el autor del 23F, siempre ha estado acompañado por Ramón. Antonio Tejero siempre apoyó a su hijo, incluso el día de su ordenación como sacerdote solicitó un permiso penitenciario para poder estar presente. Ramón siempre ha sido una pieza clave en la familia Tejero, defendiendo su apellido a cal y canto.

En declaraciones a diversos medios de comunicación y en otros actos públicos, Ramón siempre ha destacado la personalidad de su padre: "Un hombre de honor, fiel a sus principios religiosos y patrióticos (...) Coherente y sincero. Es un militar de los pies a la cabeza, consciente de sus responsabilidades, entregado a sus hombres", añadió en una carta que envió y publicó el diario ABC en 2009.

Otra de las anécdotas que deja esta peculiar familia la protagoniza Antonio Tejero Díez, el hijo varón mayor del ex teniente coronel, que fue ascendido a teniente coronel un 23 de febrero de 2010. Además, fue cesado de su cargo por organizar una comida con algunos de los protagonistas del golpe en su 33º aniversario, incluído su padre.

La nueva vida de Antonio Tejero

Antonio Tejero fue juzgado y condenado a cumplir condena durante 30 años en la cárcel. En la actualidad, el cabecilla del 23F vive gracias a su pensión, a la de su mujer y a lo que gana con los cuadros que le encargan.

La pintura fue una de las pasiones y habilidades que desarrolló en la cárcel. Un hobby que se ha convertido en una fuente de ingresos, ya que más de uno está dispuesto a pagar por sus retratos y paisajes.

Con casi 90 años, el ex militar y golpista no quiere ser el foco de los medios de comunicación y solo confía en su familia: su refugio.